El fin de la guerra fría

Alfonso Duro
Theo / 90min

España se despertó hace unos días con la noticia, publicada por el diario Marca, que el Real Madrid había llegado a un acuerdo con Theo Hernández, jugador del Alavés aunque propiedad del Atlético de Madrid, para que este juegue en el equipo blanco la próxima temporada. El resto de medios del país se limitaban a hablar del interés de los blancos, así como del de grandes equipos europeos del nivel del Liverpool o el Bayern de Munich, pero Marca aseguraba que en julio el conjunto merengue pagaría los 24 millones de euros de la claúsula del jugador hispano-francés y este pasaría a formar parte de la disciplina blanca.

El interés del Real Madrid está fuera de toda duda: es un jugador joven y con un futuro prometedor, muy en la línea de fichajes del club en los últimos años. Pero de ahí a que le acabe fichando hay un largo trecho, sobre todo por el pacto entre caballeros que supuestamente existe entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid.

Y decimos supuestamente porque en los últimos años ha habido jugadores del Real Madrid que han acabado en el equipo colchonero, mientras que cualquier interés de los blancos en hacerse con un jugador de su vecino se ha topado con la alusión a dicho pacto.

Esto ha desatado una guerra fría en la que los blancos sin duda han salido perdiendo. Desde que en el año 2000 Santiago Solari llegara al Bernabéu en el año del descenso del Atlético de Madrid a segunda división, ningún jugador ha vuelto a hacer el mismo trayecto, mientras que jugadores del entorno blanco como Jose Manuel Jurado, Jose Antonio Reyes, Juanfran o Filipe Luis si han llegado a la ribera del Manzanares sin mayor problema.

El Real Madrid, por su parte, ha perdido –al menos en los últimos cinco años– la oportunidad de fichar grandes jugadores que el dichoso pacto entre caballeros acabó bloqueando. El primer gran deseado fue Diego Forlán. Pichichi y Bota de Oro en 2009, el conjunto merengue veía en él el sucesor perfecto para Ruud Van Nistelrooy, que con 33 años ya enfilaba la puerta de salida del club. El Atlético de Madrid se opuso claramente al fichaje y consiguió renovar al uruguayo que acabó convirtiéndose en una leyenda en el equipo colchonero.

Más inaudito fueron los casos de Agüero, Falcao o Courtois. Los tres querían vestir de blanco, los tres habían alcanzado principios de acuerdos con el Real Madrid y los tres recibieron la misma respuesta desde las oficinas del Calderón: Podéis ir donde sea menos al Real Madrid.

El argentino Sergio Agüero, que siempre ha encandilado a Florentino Pérez, llegó a escribir una carta pública pidiendo que el equipo le dejara marchar, que había cumplido una etapa y que había decidido marcharse a un equipo donde pudiera pelear por cotas más altas. Su decisión era jugar en el Bernabéu, por mucho que su vida en Madrid acabara por convertirse en un calvario, pero Miguel Ángel GIl Marín no dio su brazo a torcer y el Kun terminó jugando en el Manchester City.

El caso de Courtois fue similar, aunque el belga siempre dejó claro que quería hacer las cosas por las buenas. Nunca hubiera forzado la situación y por eso acabó jugando en el Chelsea, aunque ahora el destino le pueda devolver a donde una quiso llegar –siempre y cuando el Real Madrid no elija a David De Gea, otro excolchonero, para el puesto.

De esta manera, el posible fichaje de Theo Hernández podría acabar de una vez por todas con un pacto que nunca fue tal, que solo fue respetado por el Real Madrid, y que sólo beneficiaba al Atlético de Madrid, generando un guerre fría entre ambos clubes más que innecesaria. El verano será largo y la historia dará muchas vueltas, pero los blancos ya han dado el primer paso.

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