El exguardia nazi descubierto en un barco hundido y que será expulsado de EEUU a los 94 años

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Campo de concentración de Neuengamme | Foto: Markus Scholz vía Getty Images
Campo de concentración de Neuengamme | Foto: Markus Scholz vía Getty Images

Luego de un juicio de dos días en Memphis, una jueza de inmigración ordenó la deportación del ciudadano alemán Friedrich Karl Berger, de 94 años, por ser guardia de prisioneros en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.

El ex nazi, quien actualmente reside en Tennesse y lleva viviendo en el país desde 1959, reconoció haber trabajado como guardia de un campo de concentración y jamás haber solicitado un cambio de puesto. Además, admitió que continúa percibiendo una pensión por sus años trabajados en Alemania, que incluye el “ servicio de guerra".

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Un informe de The Washington Post explica que los historiadores el Departamento de Justicia pudieron rastrear al alemán gracias a una tarjeta recuperada en un barco hundido bombardeado por error por la Royal Air Force británica en mayo de 1945. La misma documentaba el trabajo de Berger en el campo de concentración de Neuengamme.

Berger era inicialmente un soldado de la marina alemana y fue enviado al campo de concentración en los últimos meses de la guerra. Cuando los prisioneros fueron evacuados ante el avance de los Aliados, fueron colocados en tres barcos en la ciudad portuaria alemana de Lübeck.

La Real Fuerza Aérea Británica, sin saber que miles de prisioneros estaban retenidos en los barcos, los bombardeó. Dos se hundieron.

Cuando los alemanes recuperaron uno los barcos unos años más tarde, encontraron más de 2,000 fichas, incluida la que tenía información de personal de Berger y otros ex militares. Estudiosos analizaron la información, que ha permitido ubicar el destino de varios exnazis.

Los fiscales e historiadores actuales y anteriores del Departamento de Justicia encontraron más evidencia inculpatoria en Alemania, Dinamarca, Inglaterra, Polonia y Rusia, según el diario. Funcionarios del Museo Conmemorativo del Holocausto de EEUU también apoyaron la investigación.

Después de la guerra, Berger emigró de Alemania a Canadá con su esposa e hija y llegó a los Estados Unidos en 1959. Se ganó la vida construyendo máquinas para pelar cables. Funcionarios del Departamento de Justicia dijeron que su entrada al país fue legal, ya que la ley federal que prohibía la entrada de personas que asistieron en la persecución nazi había expirado dos años antes.

Guardia de prisioneros

Con 19 años, Berger ingresó a Neuengamme, cerca de Hamburgo, que albergaba judíos, polacos, rusos, holandeses, daneses, franceses, italianos, letones y opositores políticos del régimen nazi. Todos estaban obligados a vivir en condiciones "atroces" y trabajar "hasta el punto de agotamiento y muerte", según describe la orden judicial.

Se desempeñó controlando que los prisioneros no se escaparan durante la jornada laboral o durante los desplazamientos. Entre las acusaciones que determinaron su expulsión de Estados Unidos se destaca su participación en una evacuación desde el subcampo Meppen, motivada por el avance de las fuerzas británicas y canadienses a finales de marzo de 1945.

Los nazis tuvieron que abandonar la zona y ese traslado, custodiado por Berger, implicó para los prisioneros un viaje de casi dos semanas en condiciones infrahumanas, costándole la vida a 70 personas.

La deportación emitida por la jueza Rebecca L. Holt se sustentó en una ley de 1978, conocida como la Enmienda Holtzman, que prohíbe el ingreso o residencia en los Estados Unidos a cualquier persona que haya estado implicada en la persecución patrocinada por los nazis.

Por su parte, Berger, contactado por teléfono por The Washington Post, dijo que las conclusiones del tribunal sobre su trabajo en el campo se basaron en "mentiras” y detalló que se le había ordenando trabajar en el campamento por un corto tiempo y que no llevaba un arma.

“Después de 75 años, esto es ridículo. No puedo entender cómo puede suceder esto en un país como este. Me están obligando a salir de mi casa”, expresó. El hombre es viudo y tiene dos nietos.

Berger tiene 30 días para apelar el fallo ante la Junta de Apelaciones de Inmigración en Falls Church, Virginia. Si fuese enviado de regreso a Alemania, los funcionarios de su país decidirán si lo procesarán.

En agosto de 2018, las autoridades estadounidenses deportaron a Jakiw Palij, un exguardia de campo de concentración nazi de 95 años, que había vivido tranquilamente en la ciudad de Nueva York durante décadas. El hombre murió en Alemania unos cinco meses después.


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