Los horarios previos al Clásico, una tomadura de pelo al Real Madrid

El presidente de La Liga, Javier Tebas. Foto: REUTERS/Paul Hanna
El presidente de La Liga, Javier Tebas. Foto: REUTERS/Paul Hanna

El Real Madrid accedió en su momento al aplazamiento del clásico sin rechistar. La convulsa situación mandaba y se renunció a una pequeña ventaja -los blancos tenían más tiempo de descanso- a cambio de priorizar la seguridad de todos.

Y cuidado que no era poca esa diferencia del descanso que iban a tener unos y otros tras sus jornadas de Champions. El Real Madrid jugaba el martes y el Barça lo hacía el miércoles, con lo que los culés iban a disputar el clásico con solo dos días de descanso, pues volverían de Praga de madrugada el miércoles por la noche tras un partido que fue además bastante exigente.

La entidad blanca puso como condición para el aplazamiento del choque que los dos equipos tuvieran parecido descanso en la nueva fecha. No se pedía igualar las condiciones del partido anterior, se renunciaba a tener ese reposo extra que tan bien viene siempre y tanto se nota, pero se solicitaba, se exigía casi, que ambos jugaran el mismo día en la jornada anterior a ese clásico entre semana.

Era como si desde el club madridista se olieran la jugada, como si intuyeran que La Liga lo iba a volver a hacer, que le iba a dar más descanso al Barça que al Real Madrid en una de esas decisiones aleatorias que no lo son tanto. Son horarios a dedo y se ha decidido que el club azulgrana tenga casi día y medio más de descanso.

Ramos y Piqué pugnan por un balón. Foto: by Quality Sport Images/Getty Images.
Ramos y Piqué pugnan por un balón. Foto: by Quality Sport Images/Getty Images.

El Madrid jugará un duro partido en Mestalla a las 21 horas, por lo que regresará a la capital de madrugada y con el cansancio lógico tras un duelo que apunta a ser de lo más exigente. Mientras, el Barça no solo juega un día antes, el sábado, sino que lo hace a las 16 horas. Vamos, en la práctica día y medio más de descanso.

No quiero ser malpensado pero me cuesta no serlo. Es una decisión que se produce apenas un día después del duro comunicado del Real Madrid contra el partido que LaLiga quiere poner en Miami entre el Villarreal y el Atlético. Entiende la entidad merengue que se vulnera la igualdad de la competición y su protesta es un duro golpe al sueño de Javier Tebas de jugar un partido en Estados Unidos. Al sueño de sacar un pastizal, me refiero.

¿Causa-efecto por lo tanto? Me cuesta mucho, repito, no creer que esto sea así. Porque aun entendiendo que el encuentro de Mestalla tenga que ser el último de la jornada, ¿por qué no se pone el del Barça en Anoeta el domingo, a la hora que sea?

Una más de LaLiga ante la que el Real Madrid no puede quedarse de brazos cruzados. Aunque me da que esa es una guerra que en el club blancos se da por perdida.

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