El boxeador que besó a una periodista en plena entrevista podrá volver a pelear

El boxeador búlgaro Kubrat Pulev. Foto: Nick Potts/PA Images via Getty Images.
El boxeador búlgaro Kubrat Pulev. Foto: Nick Potts/PA Images via Getty Images.

Para la inmensa mayoría del público no especializado, el nombre de Kubrat Pulev era completamente desconocido hasta hace cuatro meses. Este búlgaro, de profesión boxeador y 38 años de edad, compite en la categoría de pesos pesados. Y no tiene malos registros: en 28 combates acumula 27 victorias y una sola derrota.

Su último triunfo fue precisamente el 25 de marzo en Costa Mesa (California, Estados Unidos) sobre el rumano Bogdan Dinu, al que derrotó por KO en el séptimo asalto. Sin embargo, lo que hizo que periódicos de todo el mundo hablaran de él durante los siguientes días no fue este éxito, uno más de tantos, sino lo que se le ocurrió hacer justo después. Entrevistado por una reportera, no tuvo mejor idea que besarla en la boca ante las cámaras.

La informadora, de nombre Jennifer Ravalo pero también conocida en redes como Jenny SuShe, asegura que no tiene relación personal alguna con el púgil (cuya pareja es Andrea, una cantante muy célebre en Bulgaria). De hecho, tras el episodio denunció los hechos, compartiendo el vídeo correspondiente e indicando que fue una situación “embarazosa” y que se había sentido “humillada”, “incómoda” y “avergonzada”. Más todavía cuando, siguiendo su relato, instantes después se acercó a una mesa para ordenar sus papeles, Pulev se aproximó por detrás, le apretó las nalgas y se marchó riéndose sin decir nada. Según se quejó, la actitud de Pulev fue impropia de un profesional y ella en ningún momento dio su consentimiento a esos tocamientos.

Para mis fans: Habréis visto un vídeo en el que salgo besando a una reportera durante una entrevista tras haber ganado la pelea del sábado por la noche. La reportera, Jenny, es en realidad amiga mía, y tras la entrevista yo estaba tan exaltado que le di un beso. Más tarde esa noche, se unió a mí y a otros amigos en la celebración tras la pelea. En el vídeo, tras el beso, ambos nos reímos de la situación y nos dimos las gracias. Realmente no hay nada más allá de esto.

El boxeador alegó que tenía una relación de amistad con la reportera y que el beso fue “amistoso” y fruto de “la emoción” por haber ganado el combate. Su representante también indicó que Jenny había estado con ellos en una fiesta posterior a la pelea y que incluso le había hecho un lap dance a un miembro del equipo. Ella lo niega: dice que es cierto que fue a la fiesta, pero porque, como periodista, iba a tener la oportunidad de hablar con más boxeadores profesionales, y que Pulev no apareció sino a última hora, actuando como si nada hubiera pasado y pidiéndole que eliminara el beso de la grabación (algo que ella se negó a hacer).

No entraremos aquí a juzgar si es ella misma la que aparece haciendo el famoso baile o si se trata de un montaje para desacreditarla. Más que nada porque de evaluar los hechos ya se encargó la Comisión Atlética del Estado de California, que los calificó de “repugnantes”. También impuso a Pulev una multa de 2500 dólares, la obligación de asistir a un curso de prevención del acoso (que ya ha completado) y la suspensión de su licencia como púgil durante seis meses.

El tiempo no se ha cumplido aún, pero la participación de Pulev en ese curso y la buena actitud mostrada en él, sumada a las disculpas pedidas casi inmediatamente a la periodista, ha hecho que le levanten el castigo un poco antes. Teniendo en cuenta, eso sí, que una nueva infracción similar podría suponer su sanción a perpetuidad. En cualquier caso, ahora está centrado en su próximo combate, con el título mundial de la IBF en juego, que podría ser contra el vencedor de una nueva lucha entre Andy Ruiz y Anthony Joshua posiblemente el próximo otoño.

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