El efusivo saludo de Oscar Ruggeri a Maradona por su cumpleaños: "¡Mi capitán!"

LA NACION
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El panelista de 90 Minutos de Fútbol, Oscar Ruggeri, saludó a Diego Maradona en el día de su cumpleaños número 60.

Vestido con saco y camiseta de la selección, Ruggeri comenzó su intervención en el programa con una afirmación contundente: "Hoy es un día especial".

Luego, se dirigió de manera directa a Maradona: "Qué mejor que hablarle al más grande en vivo. Me paro y le digo: 'Feliz cumpleaños, capitán, pero en todas las letras... como gente, como tipo, como compañero'". Y ejemplificó: "Si había que comer pollo, había que comer pollo. Si no había pollo, no había nada. Si era ensalada, ensalada".

Consultado sobre si había hablado directamente con él en este aniversario, el "Cabezón" indicó que no pudo hacerlo porque es "muy difícil", pero que "él sabe que lo aprecio mucho". "Fue mi gran capitán. Te lo digo de verdad, con todas las letras. No tenía cinta porque Bilardo le dijo'ponete la cinta'. De verdad. Si había que arreglar problemas, arreglaba problemas. No había quilombos. Pero bien. Era uno más", agregó.

Para contar las cosas que sufrió Maradona, el campeón mundial 86' dijo que "no podía vivir" por el asedio que recibía, y confesó haber visto cosas increíbles a su lado. "Entrábamos al restaurante, pasaban por las ventanas, rompían los vidrios, lo querían tocar. Vas a cualquier país del mundo y decís 'Maradona' y te hacen con la cara así: Argentina".

Por otra parte, el exdefensor indicó que "si estuviera bien", sería presidente de la FIFA, manejando el fútbol del mundo. "Era inevitable el camino ese. Pero bueno, pasaron cosas y acá estamos disfrutando de que este tipo cumple 60: más viejo que yo", lo chicaneó.

Finalmente, sobre el vínculo que los une a los miembros del plantel de la selección en México 86', Ruggeri se emocionó al hablar de Juan José Cucciuffo y Tata Brown: "Yo conozco la familia de todos, y han nacido nuestros hijos y los hemos visto crecer, que se hicieron grandes. Era uno más. Normal. Todo el mundo lo veía y la gente lloraba. Nosotros decíamos: 'Qué loco, porque dormimos con él, estamos con él, jodemos con é'l. Cualquier barbaridad le podíamos hacer".