Duelo, pasión y destreza: combate medieval

El Universal


(Material transmitido por el Servicio Sindicado el pasado 28 de febrero)


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Humberto Morquecho


CIUDAD DE MÉXICO, marzo 6 (EL UNIVERSAL).- Profesionistas, madres de familia y estudiantes se dan cita en el sur de la Ciudad de México para practicar el combate medieval, un deporte de origen ruso y ucraniano que poco a poco toma fuerza en diferentes partes del mundo. Entre los practicantes de este deporte hay tres mujeres que han decidido llevar a su cuerpo al extremo con disciplina y constancia.

Los fines de semana olvidan por un momento sus actividades laborales por un deporte de otra época, los bolígrafos se convierten en espadas y los teclados de computadora, en escudos. Adriana es asesora de patentes y también la capitana del equipo The night witches. Así como se desempeña en su campo laboral, también dirige las estrategias de combate en el campo de batalla. Considera que los deportes de contacto son necesarios para hombres y mujeres.

Daniela, mamá de dos niñas pequeñas, inició como escudera en este deporte y lo describe como una actividad que une y fortalece a las mujeres. Además de cargar armaduras de 40 kilos, los lazos de fraternidad se fortalecen al momento de combatir y describe que el trabajo en equipo es la base del triunfo, pues el equipo que tenga más integrantes de pie, gana.

Daniela visualiza este deporte como un ejemplo que sirve como guía para sus dos hijas para enseñarles a tener control sobre sus cuerpos, pero también para defenderse bajo el contexto actual, en el que las mujeres son violentadas. Ana Paula, una estudiante de 23 años, encontró en el combate medieval una manera saludable de divertirse, pues además de hacer ejercicio, convive con todo tipo de personas y aprende técnicas de defensa.

Hoy en día el combate medieval se está posicionando como un deporte a nivel internacional, esto debido a la especialización que hay en el manejo de las armas y de las armaduras, las cuales son muy parecidas a las que usaban los caballeros durante las Cruzadas.

Cada día más mujeres practican este deporte, pues la exigencia de una buena condición física, la fuerza que se exige al cuerpo y el aprendizaje de técnicas de combate lo hacen muy atractivo.



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