Ducati y Aprilia cierran fábricas en Italia

Gerald Dirnbeck
motorsport.com

En Italia, prácticamente todo está parado. Ducati también ha cerrado la fábrica en Borgo Panigale, cerca de Bolonia. Debido a la situación actual, ahora la producción se ha cerrado hasta el 25 de marzo. El departamento de competición, que comparte sede, también se ha visto afectado. El director general de la compañía, Gigi Dall'Igna, trabaja desde su casa.

El estado de emergencia decretado en Italia por el coronavirus ha provocado que varias compañías hayan tomado medidas. En las últimas tres semanas, Ducati ha tratado de evitar que el virus se propague en la fábrica.

El acceso del personal a las instalaciones se restringió a lo absolutamente necesario. También se midió la temperatura corporal de cada persona y se facilitó el trabajo desde casa siempre que fuera posible. En las reuniones, el número de personas se redujo y se mantuvo el espacio suficiente entre ellas.

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Los turnos también se revisaron para que las personas tuvieran el menor contacto directo posible. Con todo, Ducati decidió la semana pasada cerrar la producción entre el 13 y el 18 de marzo. Durante este período se tomaron medidas adicionales para garantizar la seguridad de los empleados.

La situación en Aprilia es similar. La fábrica de Noale se encuentra en la provincia de Veneto. El Grupo Piaggio anunció la semana pasada que tendría cerrar varias instalaciones como precaución. Por eso, la fábrica ha permanecido cerrada desde el viernes 13 de marzo.

Kalex también cerrará

En Alemania también están cerrando múltiples establecimientos y solo permanecerán abiertos los servicios fundamentales. Por ello, Kalex se está preparando para este escenario.

"Probablemente cerremos la próxima semana", confirmó a Motorsport.com el copropietario de la compañía, Alex Baumgärtel. "Tenemos que ver cómo se desarrolla la situación.

Las motos y todo el material todavía siguen en cajas de transporte en el circuito de Losail en Qatar. Desde ahí se enviarán por vía aérea al próximo gran premio.

"Tenemos piezas de repuesto aquí, el almacén está lleno", dice Baumgärtel. "En realidad es una mala situación para nosotros. No hay carreras, no hay necesidades".

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