"En Dubái, Diego Maradona era uno más"

LA NACION
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Tariq Al-Sharabi, palestino, vive en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, fue durante un año y medio el traductor de Diego Maradona durante su experiencia como entrenador del Al Wasl y recordó su relación con el ex capitán del seleccionado argentino.

En diálogo con Infobae, All-Sharabi contó que allí "las personas son bastante respetuosas con los límites de las celebridades y no las agolpan. No lo reconocían, Maradona en Dubái era uno más".

Maradona dirigió 23 partidos entre el 2011 y 2012 (con 11 victorias, tres empates y nueve derrotas), con una efectividad del 52% y fue destituido un año antes de la finalización de su contrato, tras una temporada en la que su equipo terminó octavo en una Liga.

"Si fuera por él quería un contrato de por vida. Era muy apasionado cuando entrenaba a Al-Wasl. Una cosa que quería hacer era mejorar la calidad del fútbol y los deportes en general en Emiratos Árabes Unidos", contó su ex colaborador

Entre las cosas que más recuerda de Maradona, Tariq Al-Sharabi destaca que con Maradona "nunca hay un momento aburrido cuando estás cerca de él, porque está lleno de sorpresas".

"Tiene un gran sentido del humor. Sabía cómo cautivar a una multitud y entretener. Hay una cosa que siempre recordaré de él: su aura. En cualquier situación o escenario, su aura era imperdible", agregó.

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Sobre su vínculo con Maradona, su ex traductor dijo que "se fue construyendo lentamente, semana tras semana", a pesar de estar junto a él mayormente en las conferencias de prensa.

"Con el paso del tiempo, se sintió más cómodo conmigo. Me permitió que estuviera sentado a su lado en la mesa principal, traduciendo sus palabras a la prensa. Nos hicimos amigos y confió en mí"

Luego, consultado sobre cómo fue para Maradona adaptarse a la cultura árabe, Al-Sharabi negó que haya sido difícil.

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"Dubái es una ciudad muy cosmopolita, abierta a personas de más de 100 nacionalidades y religiones diferentes. Dubái es una ciudad muy amigable hecha por su gente. Diego Maradona disfrutó mucho viviendo en Dubái. Emiratos Árabes Unidos se convirtió en su hogar. Incluso, después de dejar de ser entrenador del Al-Wasl Club, vivió aquí durante muchos años y se convirtió en su casa lejos de su país de origen. Siempre expresó su amor por la ciudad y el campo. Y estaba abrumado por el cariño y la bondad de la gente. Nunca fue acosado ni pasó por una situación incómoda. Estaba muy feliz y cómodo aquí".