La dramática historia del niño hincha de Platense que se volvió famoso con Marcelo Tinelli

LA NACION
·4  min de lectura

Federico Tineo, en aquel 1998, tenía 5 años y su padre, Oscar, lo llevó al programa Videomatch, que conducía Marcelo Tinelli en Telefé. La consigna para los chicos que se acercaron al estudio era decir que eran hinchas de San Lorenzo, pero el pequeño, con su gorro de Platense, se negó y prefirió no tener recompensa.

Casi 23 años más tarde, el 31 de enero de 2021, con Platense de regreso en la Primera División, tras haber descendido en 1999, el video de Federico con Tinelli apareció en Twitter, publicado por el periodista Cristian Gigli, quien se preguntó "qué será de la vida" de aquel chico.

Antes de que Federico revelara el detrás de escena de aquel momento, fue el propio Tinelli quien se hizo eco del video publicado por Gigli, ignorando el horror que el chico evitó por decirle que no quería el helando.

"Jajajaja que hermoso momento. Felicitaciones a todos los hinchas, jugadores y dirigentes de Platense por este regreso a Primera", respondió el conductor televisivo.

El 1 de febrero, un ya adulto Federico Tineo contó la historia detrás de aquel no al actual presidente de San Lorenzo y de la Liga Profesional de Fútbol.

"Ese nene soy yo, y cada vez que veo el video me angustia mucho. No quería ser de Platense, yo quería ser de River. Pero sabía que eso podía traerme un gravísimo problema con mi viejo. Entonces no me quedó otra que resignar el helado y los muñecos que me ofrecía Tinelli", escribió.

Luego, recordó con más detalle: "Tendría 5 años y, probablemente como cualquier nene, prefería comer el helado. Y todo fue risas para la cámara. Me acuerdo a la perfección como si hubiese sido ayer ese momento. De terminar de rechazar el helado y mirar a mi viejo como preguntándole "¿estuve bien?".

En la siguiente publicación, Tineo pone aún más de manifiesto el "terror" que sentía ante la presencia y desaprobación de su padre si no elegía defender los colores que él le imponía.

Y su mirada de aprobación. El terror con el que me acerqué a mi viejo. Porque yo tenía que ser sí o sí de platense. No podía elegir otro club, porque si no, se me venía la noche. No sé si alguien leerá esto, pero me estoy sacando un tremendo peso de encima al contarlo".

"Está claro que ese terror no era casual. Sé que por decir que era hincha de otro club se podía venir una golpiza infernal, como las que estaba acostumbrado. Así que obviamente rechazar el helado era algo menor ante esa circunstancia", completó.