Don Elías, el mejor defensa sudamericano del siglo XX por accidente

Agencia EFE
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Valparaíso (Chile), 13 mar (EFE).- El chileno Elías Figueroa fue proclamado en 1974, 1975 y 1976 como el mejor futbolista de América cuando Pelé aún paseaba su majestad en las canchas pero hoy, en una entrevista con Efe, admite que nunca quiso jugar como central, pese a que luego lo consagraron como el mejor del siglo XX en Sudamérica.

A sus 73 años, Don Elías, como es conocido en el mundillo del fútbol, admite en una charla en su natal Valparaíso que su carrera en el fútbol comenzó entre los tres palos y luego pasó a la mitad de la cancha.

"Empecé de arquero y después, como era más alto que los compañeros de mi edad, un día se lesionó un volante y un técnico me puso de volante, ahí me quedé. Jugaba bien, tenía buena parte técnica, llegaba bien, era alto", recordó.

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Todo cambió cuando se lesionó un central. "A mí no me gustaba jugar de zaguero centro, pero como yo era más alto, jugué", explicó.

Con esa casualidad llegó a la posición en la que hizo historia en el fútbol. Llegó, incluso, a ser reconocido como el mejor futbolista chileno de la historia, según la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS, por sus siglas en inglés).

"Terminé jugando justo ahí donde no me gustaba, pero al final ya me encariñé con la posición", indicó 'Míster Lujo'.

Fue desde el fondo donde demostró que, más allá de ser duro y correoso en su faceta defensiva, tenía una calidad técnica con el balón con la que dejó huella en Peñarol, Internacional o varios equipos chilenos y la Roja.

Comparado con otro fenómeno de su época, el alemán Franz Beckenbauer, considerado el mejor defensa de la historia, Figueroa marcó una época con su conducción de balón desde la zaga pronunciándose en ataque en un momento en el que los defensas se dedicaban a eso, a defender.

"Me criticaban mucho al principio porque la paraba de pecho en el área, salía jugando, hacía túneles en el área chica. Me retaban los técnicos (...) Me di cuenta de que toda la defensa contraria marcaba a los atacantes, pero uno aparecía solo porque nadie me marcaba", señaló Don Elías.

"Creo que fui el primer zaguero en irme al ataque, luego ya hubo muchos", agregó.

Un estilo atípico para un tiempo en el que grandes jugadores de la historia del fútbol como Pelé trotaban por las canchas de Sudamérica haciendo la delicias de propios y ajenos, y con quien el chileno tuvo que batallar por años.

Don Elías, quien consideró a 'O Rei' como el rival más duro con el que se enfrentó, vistiendo diferentes camisetas tanto a nivel de clubes como de selecciones, mantuvo con el brasileño una gran amistad fuera de los estadios que perdura hasta el día de hoy.

Incluso, recordó entre risas Don Elías, compartieron una jocosa anécdota en la Isla de Pascua, cuando el chileno fue invitado junto a un acompañante a la inauguración de un campo de fútbol.

"Le dije (al alcalde) "voy a invitar a un amigo". Llamé a Pelé y me dijo "sí Elías, para ti sí" con la mejor voluntad. Cuando le dije al alcalde "voy con Pelé" casi se cae de espaldas", explicó entre carcajadas.

En aquel entonces (2014), Pelé tenía unas molestias en su cadera que le impedían realizar movimientos bruscos y aquel evento requería patear la pelota de un penalti de inauguración.

Chileno y brasileño idearon la estrategia para poder batir al arquero en rapa nui, la comunidad originaria de la isla, vestido con taparrabos que se tomaba en serio atajar la pena máxima de tamaños futbolistas.

La solución: una jugada como en sus tiempo de corto. Pelé dio un pase corto hacia delante para que Figueroa la pegase abajo a izquierda, imitando a Johan Cruyff junto a Jesper Olsen en el Ajax holandés de 1982 contra el Helmond Sport, y batir por la izquierda raso al improvisado guardameta.

"Es para sentirse orgulloso. Con Pelé todavía me une una buena amistad", dijo Figueroa.

Alberto Peña

(c) Agencia EFE

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