El dolor del Peque Schwartzman: no pudo ni festejar la victoria y estuvo a punto de llorar

LA NACION
lanacion.com

No podía con su alma. Había ganado, había pasado a las semifinales del Argentina Open tras vencer en un partido dramático al uruguayo Pablo Cuevas, en una pierna por una lesión de aductor, pero no tenía consuelo: el Peque Schwartzman olfateaba que la molestia era seria y que su participación en el torneo pendía de un hilo. Compartió con la gente y con los televidentes sus sensaciones y a varias veces estuvo a punto de llorar.

Se le hizo una primera revisión en el vestuario del Buenos Aires y el estudio más importante se le practicó en la mañana del sábado, que determinó que se trata de un pequeño desgarro, lo que le impidió jugar la semifinal ante Pedro Sousa.

Atrás había quedado un partido tremendo de 3 horas y 41 minutos, el más largo en los 20 años del Argentina Open. Inolvidable también, porque Schwartzman levantó cuatro match-points y terminó jugando lesionado los últimos dos games, por un tirón en una pierna. La victoria por 5-7, 7-6 (13-11) y 7-5 sobre Cuevas dejó al Peque en las semifinales del ATP de Buenos Aires, pero con dudas sobre su participación en la jornada del sábado.

El dolor del Peque

Así, el máximo favorito del certamen se sumó a la etapa de los cuatro mejores junto con Juan Ignacio Londero, el noruego Casper Ruud y el portugués Pedro Sousa. Claro que finalmente Schwartzman no se presentó y convirtió a Sousa en finalista sin jugar.

Pero además, la lesión lo complica en sus próximos pasos: el ATP 500 de Río, la semana próxima; el partido con Colombia por la Copa Davis, el 6 y 7 de marzo, y habrá que ver si se recupera para el Masters 1000 de Indian Wells, que comenzará el 12 del mes próximo. Todo, en un momento en el que el Peque apostaba por meterse en el top 10 (está 14°), además, claro, de buscar el título en el Argentino Open ante su gente.

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