El dinero de la familia y amigos para abrir un negocio: ¿es la mejor opción?

Sebastián Aguirre
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Amigos y familiares suelen ser las primeras líneas de financiación cuando se empieza una empresa. Foto: Getty Images.
Amigos y familiares suelen ser las primeras líneas de financiación cuando se empieza una empresa. Foto: Getty Images.

Aunque la actividad emprendedora en Latinoamérica y el Caribe aún está lejos de pelear en los primeros lugares de los índices mundiales en este campo –de hecho, Chile aparece entre las primeras veinte posiciones del Global Entrepreneurship Index 2019, con un GEI de 58.3, distante de los líderes, EE.UU (86.8) y Suiza (82.2)–, es evidente que en años recientes ha habido un auge en la región que ha incrementado la creación de startups aprovechando los ecosistemas públicos y privados que han surgido en los diferentes países.

No en vano, de acuerdo con The Global Entrepreneurship Monitor en su edición 2019, que analizó las economías de cincuenta países en cuatro regiones del planeta, Chile y Ecuador fueron los que registraron las tasas de emprendimientos en edades tempranas (TEA) más altas en edades entre 18 y 64 años, con entre 35 % y 40 %, seguidas por Colombia, Panamá, Brasil y Guatemala, entre 20 % y 25 %.

Del resto de países medidos, solo Armenia estuvo en este mismo rango, y economías fuertes como China, Alemania, Reino Unido o Japón compartieron en el de 5 % a 10 %. EE.UU. y Canadá se instalaron entre 15 % y 20 %.

En el interés por llevar a buen puerto sus ideas y convertirlas en planes de negocio, los emprendedores tienen múltiples formas de acudir a un financiamiento que impulse sus proyectos. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos -OCDE–, Facebook y el Banco Mundial, en una encuesta sobre el futuro de los negocios que se realiza regularmente con pequeños emprendimientos que tienen página en la red social, en países como Chile el 73 % de las empresas creadas recurrieron a fondos propios, y en México y Argentina fue el 68 %, mientras que en porcentajes muy similares, del 26 % al 31 %, la segunda opción fue acudir a familiares o conocidos.

Otras opciones como los bancos oscilaron entre el 21% y el 25 % en México y Chile, y el 37 % en Argentina, y los fondos públicos entre un 15 % y 17 % en los países del sur y apenas un 2 % en el extremo norte.

¿Cuál opción es la más adecuada?

Tomás Lopes-Teixeria es el oficial principal de Inversiones de BID Lab, una dependencia del Banco Interamericano de Desarrollo. El funcionario respondió las siguientes preguntas para Yahoo Finanzas:

¿Cuáles son las fuentes de financiación más comunes al crear empresas en Latinoamérica y por qué?

“Cuando hablamos de startups tecnológicas, la primerísima fuente de financiación (y no solamente en América Latina sino en todo el mundo) suele ser el llamado ‘bootstrapping’, principalmente ahorros personales o inversión de amigos y familiares, pues en esa etapa es difícil generar confianza en un inversionista ángel, una aceleradora, un fondo de capital emprendedor o un banco comercial.

Muchas veces, la red personal no es que sea la ‘mejor opción’ para el acceso de los nuevos negocios a los primeros recursos, sino una cuestión de necesidad y una consecuencia del limitado acceso a capital de terceros.

Durante la última década, gracias a notables avances en el ecosistema regional, el escenario ha ido evolucionando favorablemente para los emprendedores que lideran startups de alto crecimiento y potencial de impacto. Han ido surgiendo numerosas redes de inversores ángeles en toda la región, muchos de ellos nucleados a través de XCALA, una red que reúne a más de 4.300 inversores ángeles de 45 redes.

Las aceleradoras de startups, que brindan acceso a mentores, a conexiones y en algunos casos a inversión de capital semilla que les permita probar la viabilidad del modelo de negocio en un corto periodo de tiempo, también han jugado y siguen desempeñando un papel clave. Podemos encontrar ejemplos claros en iniciativas de gobierno como Startup Chile, o programas de incubadoras y aceleradoras privadas, como 500 Startups LATAM, Village Capital, MassChallenge, entre muchos otros”.

Los expertos recomiendan tomarse en serio los préstamos de personas cercanos, y hacerlo con un contrato de por medio, como si fuera con una entidad financiera. Foro: Getty Images.
Los expertos recomiendan tomarse en serio los préstamos de personas cercanos, y hacerlo con un contrato de por medio, como si fuera con una entidad financiera. Foro: Getty Images.

¿Es conveniente financiar las startups con recursos propios?

“La ventaja de la financiación a partir de ahorros personales, amigos y familiares es que cuando el negocio está en la fase inicial es más fácil de obtener ya que es más sencillo convencer a los amigos y familiares que a terceros o a inversores formales, como aceleradoras o fondos de capital emprendedor.

Sin embargo, no todos los emprendedores cuentan con una red de cercanos que puedan convertirse en sus inversores ángeles y la mayoría no son un ‘capital inteligente’, es decir un apoyo financiero que también trae consigo un valor no-financiero como acceder a valiosas conexiones, conocimiento del sector, consejos regulares y relevantes que guíen el crecimiento de tu negocio”.

¿Es aconsejable pedir prestado a familiares o amigos ante el riesgo de no cobrar y/o terminar con las relaciones?

“Algunos familiares y amigos están mucho más predispuestos a los emprendimientos, otros no. Algunos emprendedores tienen mayores niveles de acceso a financiación alternativa, otros no. En todo caso y con independencia del monto, los familiares y amigos deben ser conscientes del nivel de riesgo que implica ser los primeros financiadores de una compañía en fase incipiente.

Y los emprendedores deben saber qué alternativas existen en el mercado para financiar su startup. Deberían averiguar si existen programas de apoyo gubernamental en su país, programas de incubación/aceleración, programas en el ámbito universitario u otras iniciativas de apoyo a emprendedores que les permitan iniciar su negocio”.

Consejos para cerrar una financiación con amigos o familiares

El colombiano Fabio Andrés Montoya dirige Interactuar, una corporación de fomento a emprendimiento y startups. Acostumbrado a escuchar historias de planes de negocio que requieren financiación para continuar con su crecimiento, asegura que en muchos casos los bancos y los fondos públicos no son la opción preferente para estas personas por cuanto en ocasiones algunas no son capaces de sustentar su idea para ofrecer garantías que le permitan a la entidad asumir el riesgo y prestarle el dinero que requiera.

Por eso su primera opción, y en ocasiones la única mientras establecen su negocio, son los familiares y amigos –lo que se conoce como la triple F en inglés, family, friends and fools–.

Aún si esta es su alternativa de financiación, Montoya les sugiere a los emprendedores seguir la misma línea que si se estuvieran presentando ante una entidad bancaria, un ángel inversionista o un fondo público: exponer de forma clara la idea, exhibir el modelo de su negocio (la gestión estrategia), qué producto va a ofrecer, cómo va a conseguir los clientes y todo lo que al familiar o amigo le permita saber cuáles son los riesgos de su inversión.

El experto aconseja firmar un papel en el que queden claras las condiciones; no es un pagaré, sino un documento en el que se establezcan las cláusulas de entrada y también de salida del negocio.

“Esto evita que la inversión se haga con pesar y en cambio el familiar o amigo que decidió creer en su idea tendrá claridad de su emprendimiento, de que podría recibir dividendos de su inversión y que hay garantías de que la persona se comprometerá con el proyecto”, cierra Montoya.

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