Diego Schwartzman en Roland Garros: lo que piensa de su próximo rival y del Big3 y el plus que siente en los Grand Slam

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El argentino Diego Schwartzman devuelve el balón al alemán Philipp Kohlschreiber durante el partido de tenis individual masculino de la tercera ronda del día 7 del torneo de tenis del Abierto de Francia Roland Garros 2021
Agencia AFP

“Tengo dos días para descansar y todo es perfecto ahora”. La frase fue de Diego Schwartzman y encierra un momento de felicidad impensado cuando arribó a París para jugar Roland Garros, el Grand Slam sobre polvo de ladrillo que lo tiene en la segunda semana sin haber perdido ni un set. Si se lo creía en crisis, por sus resultados durante mayo y la falta de confianza, estas tres victorias en fila le devolvieron la sonrisa al tenista y hacen que los rivales abran otra vez bien grande los ojos cuando observan el paso arrollador del Peque, que ya está en los octavos de final tras batir al alemán Phillipp Kohlschreiber por 6-4, 6-2 y 6-1.

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El bonaerense de 28 años, que venía de eliminar al taiwanés Yen-Shun Lu y al esloveno Aljaz Bedene, se sacó de encima con autoridad a un jugador experimentado, que a los 37 años venía de dar una de las grandes sorpresas al derrotar al ruso Aslan Karatsev, uno de los mejores de esta temporada. Kohlschreiber llegó a ser Top 20 y cuenta con ocho títulos en su carrera, pero el argentino lo hizo sentir 132º del mundo, la ubicación que ocupa hoy. Le dio una paliza, escuchó una ovación y los aplausos desde las tribunas, y se fue a disfrutar de un paseo por la capital francesa subido a un monopatín eléctrico y con la compañía de su novia Eugenia, algo que hacen cuando los horarios de partidos y entrenamientos lo permiten.

El próximo rival, este lunes en horario a confirmar, será otro germano, Jan Lennard Struff (42º), vencedor del español Carlos Alcaraz por 6-4, 7-6 (3) y 6-2. Diestro, de revés a dos manos, el europeo tiene tres años y unos 25cm más que Schwartzman, número 10 del ranking. Cuando evaluó lo que vendría, Diego esperaba aún por el ganador de ese duelo. “Más allá de las diferencias técnicas que tienen, que uno juega con más efecto y el otro más plano, los dos son muy agresivos a la hora de jugar, le pegan muy fuerte. A Struff le cuesta un poco más a la hora de defender, pero creo que voy a tener que meter muchos primeros servicios para no darle la oportunidad de que arranque dominando el punto. Si tiene un buen día de saque, va a ser más difícil. A él lo conozco desde hace más tiempo. Hay que esperar tranquilo”, evaluó el jugador formado en Náutico Hacoaj.

El argentino Diego Schwartzman devuelve el balón al alemán Philipp Kohlschreiber durante el partido de tenis individual masculino de la tercera ronda del día 7 del torneo de tenis del Abierto de Francia Roland Garros 2021
Agencia AFP


Diego Schwartzman llega a los octavos de final de Roland Garros sin haber cedido ningún set. (Agencia AFP/)

El Peque es uno de los cinco argentinos con más triunfos en partidos de Grand Slam entre los hombres. Llegó a los 42 festejos, ubicándose por detrás de Guillermo Vilas (139), Juan Martín del Potro (97), David Nalbandian (86) y Juan Ignacio Chela (46), y por encima de Guillermo Cañas (41). “Son estadísticas que hablan de dónde me siento cómodo desde hace un tiempo. Jugar a cinco sets me gusta, creo que está bueno que siga habiendo este tipo de torneos a cinco sets por la preparación; valora mucho todo lo que no se ve y que uno hace... Todo lo que te cuidás en la alimentación, los entrenamientos, los descansos, y eso se ve reflejado en la cancha. Si uno no está bien preparado no puede competir cuatro o cinco horas, y si jugás ese tiempo tenés que recuperarte rápido para el siguiente partido, y ahí es donde sale a la luz la preparación que uno viene haciendo, los cuidados y demás”, contextualizó Schwartzman. Y agregó: “Creo que ese trabajo que uno hace afuera te da mucha confianza a la hora de jugar partidos largos. Cuando gano el primer set, siento que no se me va a escapar, y eso ayuda mucho. Me da confianza y es una de las claves para lo bien que vengo jugando en los Grand Slams”.

Es la sensación personal lo que lo lleva a ilusionarse con seguir creciendo. En el torneo, en su tenis y en el ranking, aunque por encima haya un grupo de virtuosos, jóvenes y experimentados, que no cede. Sobre ellos hizo un análisis: “¡Cómo no respetar y tener confianza a la vieja generación, que arranca cada año y uno no sabe cómo van a estar y cuando los ves siguen y siguen ganando! Entonces, es difícil terminar de darles la confianza a otros, pero creo que los años de experiencia van a hacer que compitan cada vez más fuerte a la hora de pelear un Grand Slam. Tsitsipas viene peleando varias semis, Medvedev ya jugó finales... Se van acercando, y eso creo que también los hace mejores a Federer, Djokovic y Nadal, porque no están pensando solamente en ellos tres, sino que ya saben que hay muchos atrás queriendo ganar su primer Grand Slam y eso también los termina mejorando a ellos”.

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Por lo pronto, el Peque disfruta su día a día, tan opuesto a lo que venía sintiendo en Madrid, Roma y Lyon, los tres certámenes que jugó el mes pasado y donde perdió en el debut en cada uno de ellos. “París es un lugar muy especial, estoy contento de estar de vuelta. El año pasado fue mi mejor torneo y no había gente, así que me encanta jugar ahora con el público presente”, confesó. Sueña verlos hasta el domingo a su alrededor.