Diego Schwartzman-Cristian Garín, por el ATP de Córdoba: el chileno se quedó con el título y frustró la ilusión del Peque

Agustín Monguillot
lanacion.com

CÓRDOBA.- En el arranque de la gira sudamericana sobre polvo de ladrillo, Cristian Garin le arruinó el festejo a Diego Schwartzman. El chileno, de 23 años, conquistó el Córdoba Open (polvo de ladrillo; US$ 610.010 en premios), al derrotar al argentino por 2-6, 6-4 y 6-0, en 2h04m. Garin, que ocupará el Top 30 del ranking por primera vez, logró el tercer trofeo de su carrera, tras ganar, en la temporada pasada, los títulos en Houston y Munich.

De haber triunfado en el predio Mario Kempes, Schwartzman, entrenado por Juan Ignacio Chela y Leo Olguín, hubiera regresado al puesto Nº 11, su mejor posición histórica, quedando cerca del Top 10.

Luego de un comienzo tenso y sumamente parejo, el argentino, primer cabeza de serie, ganó rápido la pulseada, dejó de cometer errores y se adueñó del partido, con autoridad. Garin, que recibió un wild card de la organización y fue el tercer favorito, perdió la paciencia, falló con el servicio y el Peque lo aprovechó. Schwartzman sufrió un quiebre, pero logró romperle el saque al chileno en tres oportunidades. Así, en 39 minutos, se quedó con el primer set, por 6-2. El bonaerense, con 10 tiros ganadores (2 de Garin) y misma cantidad de errores no forzados (18 del chileno), tuvo un arranque furioso del encuentro, como frente al español Jaume Munar en la primera ronda (6-1), al español Albert Ramos Viñolas en los cuartos de final (6-0) y al serbio Laslo Djere en las semifinales (6-1).

Pero el segundo parcial tuvo escenas de mucho nerviosismo por parte de ambos jugadores. Garin sirvió 0-40 y 1-1, pero el argentino se desconcentró y no pudo romperle el servicio al jugador entrenado por Andrés 'Gringo' Schneiter, pese a contar con tres posibilidades. Schwartzman dejó de jugar con profundidad, volvió a fallar y a cometer errores de drive y de revés, se desequilibró con el servicio y Garin consiguió romperle el saque (4-2).

Al margen, el nivel del juego fue chato. Así fue como Garin tuvo la chance de adueñarse del segundo set, sacando 5-3, pero Schwartzman le rompió el saque, una vez más. El argentino suplió la falta de precisión con espíritu de lucha y se oxigenó. Sin embargo, cuando parecía que el Peque ostentaba todo el impulso anímico para igualar 5-5, volvió a trastabillar. Garin le quebró el saque (por segunda vez en el parcial) y se quedó con el set, por 6-4.

El drama dominó la escena en el tercer set. Schwartzman contó con una oportunidad de quiebre en el game inicial, pero Garin, ganador de Roland Garros junior en 2013, se defendió bien. Los gritos del público le añadieron un matiz futbolero al match, pero ni eso pudo levantarle la moral al argentino. Ahogado por tanto correr y sin confianza, Schwartzman volvió a fallar y a ceder su servicio; Garin, optimisma, crispó el puño al adelantarse 2-0.

Totalmente desinflado emocionalmente, Schwartzman volvió a desprenderse de su saque en el cuarto game (4-0). Garin, en control total, fue una locomotora y dominó con paciencia y mucha soltura. Así, cuando el match llegó a las dos horas y cuatro minutos, el chileno cerró con un 6-0 su obra maestra.

"No tengo mucho por decir. Cristian fue un justo campeón. Terminó jugando un gran tenis. No me imaginaba nunca jugar dos finales seguidas en Argentina. Ya va a tocar ganar. Ojalá que la tercera sea la vencida. Me voy muy contento. Disfruté de jugar acá", agradeció Schwartzman, en la premiación.

"Fueron súper respetuosos conmigo. Les agradezco. Argentina es como mi segunda casa. Ganar un titulo aquí no me lo esperaba. El Peque es un gran ejemplo para mí, desde hace años que lo vengo viendo, es un ejemplo de trabajador", aportó Garin. Su entrenador, Schneiter, "fue campeón" del Córdoba Open por segunda vez, ya que también es el coach de Juan Ignacio Londero, el ganador de 2019.

Garin se convirtió en el primer campeón chileno en un ATP argentino desde Nicolás Massú, que en 2002 se consagró en Buenos Aires, luego de vencer a Agustín Calleri en la final en Palermo

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