Descensos: el deshonesto anzuelo de premiar a los peores

Cristian Grosso
lanacion.com

Intereses, miserias, demagogia e incapacidad. Póquer lúgubre. Premiar a los que sienten la soga al cuello es certificar la sinrazón. ¿Por qué hay que ayudarlo a Colón, que en su derrumbe apenas rescató 18 puntos desde que empezó la temporada 2019/20, la peor cosecha? ¿Por qué hay que tenderle una mano a Gimnasia, que arrancó último en los promedios y después de disputarse 69 puntos en la Superliga..., sigue último? ¿Por qué hay que favorecer a Patronato, que comenzó en el puesto 19° en los promedios y cayó a la 23° posición? Cambiar las reglas en plena competencia solo es posible en estas latitudes, donde habitan atropellos y ruindad. ¿Por qué hay que auxiliar a los peores, a los que no lograron superarse? ¿Por qué regalarles una vía de escape a los más andrajosos?

Porque al reducir los descensos a dos, o Gimnasia o Patronato o Colón saldrán beneficiados. O Aldosivi, protagonista de otro desplome, en un viaje de la ubicación 13° a la 20° en la tabla que agita los fantasmas. Según las leyes originales, luego despreciadas y vueltas a pisotear, estos cuatro clubes podrían perder la categoría. Pero algunos conseguirán un hábeas corpus en los escritorios.

O, quizás, se salvará Central Córdoba, pese a un rendimiento muy diferente al de Arsenal. Ascendieron juntos, pero mientras el equipo de Sergio Rondina marcha 7° en los promedios, los santiagueños figuran 20°. Y aquí aparece otra ingrata derivación del grotesco: nadie repara en la injusticia que encierra olvidarse de los buenos. Los que se las ingeniaron para escabullirse a tiempo de la hoguera. Sin contar los ascendidos, entre los otros 22 clubes que abrieron la Superliga, en el casillero 21 figuraba Rosario Central, en el 20 Newell's, en el 18 Lanús y en el 17 Argentinos. Muy comprometidos, pero los cuatro consiguieron crecer, progresar. Con carácter, con creatividad o tal vez con suerte. Como sea, salieron de la ciénaga: Argentinos sumó 39 puntos, Lanús y Central 36, y Newell's 35. Del abismo a la zona de las copas internacionales. Sin embargo, su esfuerzo ahora se licua. Se iguala la recompensa: otros también permanecerán en Primera, sin valorar los méritos, sin distinguir utilidades. Sin honestidad deportiva.

¿Quiénes son los gurúes de otra arbitrariedad? Los mismos que montan un complot para descabezar la Superliga que antes habían impulsado. "Ya me van a extrañar cuando falte", respondía desafiante Julio Grondona cuando algo lo incomodaba. Y lo consiguió: muchos creen que todo sería mejor con él. Retrato de la decrepitud de los cuadros políticos de la AFA. Ellos son el problema: por cómplices o ineptos.

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