Los desafíos de Russo en Boca para el 2020

La espera terminó: Miguel Ángel Russo fue presentado como entrenador de Boca y las incertidumbres que rodeaban a la institución empiezan a disiparse. Con un 2020 que inaugurará una nueva década, el Xeneize espera que la suerte cambie y qué mejor que hacerlo con un viejo conocido que supo darle las máximas alegrías y que, para muchos, jamás debió irse en su momento. ¿Cuáles serán sus desafíos en este segundo ciclo?

CUÁNDO DEBUTA RUSSO

La vara, como siempre, está a alta y el antecedente inmediato del DT junto a Juan Román Riquelme no hace más que potenciarla. La séptima Copa Libertadores es el objetivo eterno de los hinchas y la era Daniel Angelici se encargó de convertir al certamen en lo único válido a la hora de juzgar el rendimiento del equipo: si el Xeneize no gana, no sirve. Y aunque Ameal intentó bajar el precio -"no venímos por el oro, venimos por el bronce", dijo-, la frase de cabecera del actual encargado del fútbol del club siempre fue que "había que jugar los 14 partidos".

Algo más terrenal, sin embargo, se presenta la Superliga. Con Argentinos puntero a tan solo una unidad, el título pareciera estar a la vuelta de la esquina: Russo tendrá siete fechas, cuatro de ellas como local, para superar al Bicho y consagrarse. Central Córdoba en Santiago del Estero y Godoy Cruz y Gimnasia La Plata en La Bombonera son algunos de los rivales que tendrá y que parecen más bien accesibles, mientras que tan solo Independiente y Talleres -en Córdoba- serían los únicos que revistirían cierta complejidad.

En un tercer escalón, aunque no menor, aparece la necesidad de encontrarle un estilo a un plantel que durante el último año anduvo a la deriva. Las estadísticas acompañaron, sí, pero desde el juego, Boca nunca convenció. Mucha rotación, tanto de sistema como de jugadores, y un rasgo que por momentos parecía excesivamente defensivo fueron, también, algunos de los motivos por los cuales Gustavo Alfaro debió dejar el cargo. A su favor, el perfil de Miguelo no pareciera estar tan alejado del de Lechuga. ¿El punto en común? El equilibrio.

El 2019 que se pensó como de transición para salir del cimbronazo de Madrid terminó con un equipo protagonista en todo lo que jugó, que ganó un título, pero que terminó defraudando y, más importante, que dejó como saldo otra eliminación ante River. Hay una base creada, ¿podrá el flamante entrenador potenciarla?

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