Dennis Rodman se cansó de Shaq y Kobe y perdió $50,000 en dos minutos

Zalen Gades
Steven Kerr aguanta a su compañero Dennis Rodman. (Getty Images)

Con el paso del tiempo salen a la luz eventos que se convierten en joyas para la historia de la NBA. Si eso sucede es gracias a exjugadores con rango de personajes como Dennis Rodman, que de alzar cinco campeonatos de la liga pasó a estar en la ruina, a ser embajador en Corea del Norte, luchador, novio de Madonna y de sí mismo (afirmó ser bisexual y en su biografía ‘Bad As I Wanna Be’ se casó consigo mismo) e incluso a llevar a cabo una entrevista radiofónica mientras mantenía relaciones sexuales con otra mujer en un hotel. La última perla fue la de confesar sus sensaciones en el corto periodo que estuvo en Los Angeles Lakers después de llegar a la gloria en Detroit Pistons y Chicago Bulls.

Tan sólo fueron 23 juegos en los que se vistió de púrpura y oro desde febrero de 1999, sin embargo, desde bien temprano ya comenzó a notar las tensiones entre Kobe Bryant y Shaquille O´Neal. El primero tenía 20 años de edad y ya era titular mientras clamaba a los cuatro vientos su intención de ser la estrella del equipo, y el segundo tenía unas rutinas cuestionables dentro del vestuario que hizo que ambos egos y éticas de trabajo distintas chocaran entre sí.

“Comencé a jugar y vencimos 10 partidos consecutivos. ¡10 juegos consecutivos!”, incidió. “Le dije a Jerry (West) que necesitaba un descanso. La razón: Shaq y Kobe. No podía lidiar más con ellos. No estaba acostumbrado a eso, estaba acostumbrado a ganar pero no podía con ellos. Estaba acostumbrado a tener más calma y serenidad”, declaró en un evento reciente.

La conversación la llevó a cabo con el por aquel entonces gerente general de la franquicia, Jerry West, y la reacción fue contundente: el directivo le ofreció is a Las Vegas y le dio 200,000 dólares para gastar en apuestas en el casino del MGM.

“Perdí 50,000 dólares en dos minutos. Lo juro, no podía seguir haciendo eso”, sostuvo.

El jugador se perdió cuatro partidos mientras estuvo en Las Vegas y la franquicia no pudo dar explicaciones sobre su ausencia, la cual se debió exclusivamente a su poca paciencia con los enfrentamientos entre O´Neal y Kobe, quienes recientemente bromearon sobre su relación en el acto de presentación de la estatua del pívot. Durante aquella temporada de lockout, Rodman estuvo desaparecido durante dos semanas en las que los Lakers le seguían pagando su salario con una curiosa excepción: cada día que se retrasaba le costaba 100 dólares al jugador.

La historia es bizarra: West le invita a Las Vegas a apostar dinero, el jugador desaparece de los entrenamientos y partidos, además el equipo le sigue pagando y él a su vez paga una multa. Si esto no es producto de su imaginación es que este tipo de cosas sólo le podían pasar a un personaje como él.