El defensor que espera Sampaoli: ¿cuánto le falta a Funes Mori para volver?

El DT de la Selección argentina ya puede comenzar a pensar en los 23 convocados para el Mundial. ¿Cuándo dispondrá del Mellizo?

Los últimos dos partidos de la Selección argentina en las Eliminatorias Sudamericanas dejaron un balance altamente positivo por la clasificación al Mundial, además de la actuación estelar de Lionel Messi, el enorme trabajo de Enzo Pérez y la consolidación en la zaga central de Nicolás Otamendi, quien parece tener su puesto ganado de cara a Rusia. Lo que todavía no tiene es un socio consolidado en esa última línea.

Jorge Sampaoli, ya con el lugar asegurado, puede comenzar a destinar sus días a la confección de la lista de 23 convocados para la máxima cita, más allá que todavía falten seis meses para tener que llevarla a la FIFA. Y en esa nómina hay un jugador con el que todavía no contó y lo espera ansioso: Ramiro Funes Mori.

Titular indiscutido en la última etapa del ciclo del Tata Martino y con el breve paso de Bauza, sufrió una gravísima lesión justamente en el último partido del Patón, ante Bolivia, en La Paz: una rotura de meniscos de la rodilla izquierda por la cual debió operarse dos veces, a principios de abril y luego a mediados de julio por haberse resentido.

Luego de la segunda intervención quirúrgica, los médicos establecieron un plazo de recuperación de entre seis y nueve meses, por lo cual no podría jugar hasta el 2018. "Más o menos volvería a jugar a fines de diciembre o a principios de 2018. Seguramente llegaré bien para el Mundial", confesó hace pocos días al Diario Uno de Mendoza.

En los últimos partidos, Sampaoli dispuso a Gabriel Mercado, Javier Mascherano y al mencionado Otamendi en la línea de tres, que podría reforzarse con la reincorporación del ex-River, quien compite en ese lugar con otro lesionado: Marcos Rojo, quien se recupera de una lesión -volvería en diciembre- y también puede desempeñarse como lateral, stopper o central por izquierda.

Everton de Inglaterra espera por Ramiro y Argentina también, aunque la incógnita mayor una vez que vuelva a jugar oficialmente es clara: ¿podrá regresar a su gran nivel del 2015 y 2016?