Defensa de Tony Hernández dice que EE.UU. busca cambiar el Gobierno hondureño

Agencia EFE
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Nueva York, 28 mar (EFE).- La defensa de Tony Hernández, hermano del presidente de Honduras y condenado por narcotráfico en Nueva York, considera que el caso impulsado por Estados Unidos contra él tiene como objetivo un cambio de Gobierno en el país centroamericano.

"Este caso es uno más en una larga línea de desgracias de intervención en política exterior llevada a cabo por el Gobierno de Estados Unidos, esta vez en busca de un cambio de régimen a los niveles más altos en Honduras", señala el abogado de Hernández, Peter Brill, en una carta al juez encargado del caso.

En la misiva, Brill solicita al magistrado, Kevin Castel, que imponga a su cliente la pena mínima de 40 años de cárcel a la que se enfrenta, en lugar de la cadena perpetua que reclama la Fiscalía, que pide también que se restituyan 138 millones de dólares y se imponga una multa de otros 10 millones.

Castel tiene previsto dictar la sentencia contra el hermano del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, el próximo martes y el abogado recalca que, incluso con la pena más benévola, todo hace indicar que el exdiputado morirá en prisión.

Su defensa presentó al juez toda una serie de cartas escritas por familiares y amigos de Tony Hernández pidiendo clemencia para él, así como varios certificados de cursos religiosos superados en los últimos años.

En su escrito, fechado el viernes, Brill insiste en que su cliente sigue negando todas las acusaciones de narcotráfico por las que fue declarado culpable y defiende que su detención fue "un claro y obvio intento de implicar" al presidente hondureño en el tráfico de drogas.

Juan Orlando Hernández ha aparecido mencionado repetidamente en casos de narcotráfico en Estados Unidos, incluido en el juicio contra su hermano y en el más reciente contra Geovanny Fuentes Ramírez, al que los fiscales consideran "socio" del presidente hondureño y que fue declarado culpable la pasada semana.

Hernández, que aparece señalado en ese caso como cómplice pero que nunca ha sido imputado por EE.UU., ha negado en todo momento esas acusaciones y asegura que los testimonios de narcos que lo implican son falsos.

El presidente hondureño ha sido un estrecho aliado de Estados Unidos desde 2014, primero con el presidente Barack Obama y posteriormente desde 2017 y hasta enero de este año con Donald Trump.

(c) Agencia EFE