Defensa y Justicia sigue de fiesta: las claves de un título con fútbol y corazón

Fernando Vergara
·7  min de lectura

De punta a punta. Con autoridad, protagonismo e inteligencia, Defensa y Justicia celebra su primer título internacional: la Copa Sudamericana, tras ganarle a Lanús por 3-0 en la final. En su campaña hacia el título, el club de Florencio Varela se nutrió de los goles de Braian Romero, autor de 10 conquistas. Aunque las virtudes del campeón se vieron en varias líneas: seguridad en defensa, tenacidad y buen juego en el medio campo y eficacia en la ofensiva.

El barrio se alborotó ayer con la llegada del plantel desde Córdoba. Algunos autos siguieron el ómnibus desde el aeropuerto de Ezeiza y la mayoría los acompañó en el ingreso a Varela. Los jugadores saludaron desde los cuatro costados y el trofeo, reluciente, pasó de mano en mano para ser ofrendado a la gente. Fue un día único, inolvidable para cada integrante del plantel y para cada hincha. Los futbolistas, incrédulos, filmaban todo con sus teléfonos celulares.

Fue como una especie de prolongación de todo lo vivido durante y después del partido, una fiesta en continuado que había comenzado en Córdoba, con un show de Ulises Bueno. Defensa disfruta su momento. Jamás imaginó algo así. Como tampoco el saludo del presidente Alberto Fernández, que en Twitter elogió la consagración y saludó especialmente a Hernán Crespo por la conquista y por "las alegrías" que les dio a "todos los argentinos" en su etapa como futbolista.

Una frase de Crespo resume su pensamiento, pero también describe el trazo sobre el cual el Halcón construyó esta historia. "Para aquel que dice 'es difícil, es complicado.'. Bueno, la vida es gente que arranca de menos diez y algunos de más cinco. No sos culpable del lugar donde naciste, pero sí de dónde vas a querer estar, y eso es para toda la gente de Varela. Lo hermoso de Defensa y lo que dejaron estos jugadores es que si vos te dedicás, si tenés disciplina, si tenés la fuerza de hacerlo cada día sin bajar los brazos, todo es posible. Nada te garantiza un resultado exitoso. Pero el resultado es consecuencia de los entrenamientos, de las formas, de las intenciones. Creo que nunca hay que cortar camino...".

La campaña ha sido todo un logro para esta institución de Florencio Varela. Defensa y Justicia disputó su primera definición internacional con apenas 28 partidos jugados en competiciones correspondientes a la Conmebol (22 en la Sudamericana y 6 en la Libertadores). Para llegar a la final no perdió ningún partido en el camino (cinco triunfos y tres empates). Y en el momento más feliz de su historia, claro, el equipo finalizó el torneo invicto.

Cristian Romero: quién es el cordobés que juega en Atalanta y "se comió" a Zlatan Ibrahimovic

La columna vertebral del equipo nace en su arquero, Ezequiel Unsaín. Tiene 25 años y es el capitán del equipo. En su primer año en el club no logró continuidad ya que el arquero titular era Gabriel Arias, actualmente en Racing. Pero supo esperar su momento. Le gusta salir jugando, arriesgar. Y si se equivoca, lo vuelve a intentar. Todo forma parte de la filosofía de este equipo. Es, además, un hombre con distintos tipos de intereses. Se inclina por el coaching deportivo, el liderazgo. "Soy serio y, tal vez, parezco más grande de lo que soy. Me voy preparando constantemente. Me gusta ser así, me preparo todo el tiempo, instruyéndome, expandiendo mi léxico", confesó el año pasado en una entrevista con LA NACION.

En la defensa se erigió como líder un exponente de la cantera que se crió en el barrio: Adonis Frías, de 22 años. Nada fue sencillo para él en este camino. Cuando tenía 13 años llegó a Florencio Varela y se probó como centrodelantero, aunque al tiempo lo movieron a la zaga central. Sufrió lesiones en las rodillas y en la temporada 2018-2019 fue prestado a Los Andes. Jugó muy poco cuando Mariano Soso estuvo en Defensa, pero Crespo le dio una gran confianza. "Es un orgullo haber nacido en Varela y poder jugar en el club que representa a mi ciudad. Y a Hernán le debo todo, fue quien me puso de titular", dice. Frías fue el autor del primer gol en la final, el que desató los nudos en las gargantas. "Hacía rato que lo venía buscando y siempre se me negaba. Cuando vi que la pelota me quedaba, no dudé. Por suerte sirvió para tranquilizarnos y jugar de otra manera. Nunca me voy a olvidar", sentenció el zaguero.

Junto a Frías, entre los marcadores centrales también se ganó su lugar Héctor David Martínez, de 23 años. Llegó al club en junio de 2019 procedente de River y en agosto del año pasado le compraron el 50 % de su ficha a la entidad de Núñez.

En la mitad de la cancha, Defensa encontró otro baluarte en un juvenil: Valentín Larralde, de apenas 20 años. Rescatado de las inferiores de Gimnasia y Esgrima La Plata, fogueado en la cuarta de Varela, moldeado en la reserva que dirige Pablo De Muner. "Pitu" es un volante mixto con la cancha en la cabeza. Se fue metiendo entre los titulares de a poco. Juega con simpleza y cuenta con un gran sentido de la ubicación. "Por cómo se desenvuelve, parece que tuviera 32 años", cuentan en el club. A su lado aparece Enzo Fernández, que sin encontrar un lugar en River comenzó a destacarse en el conjunto de Crespo.

La impresionante campaña de Atlético de Madrid que desafía un récord argentino

Ciro Rius y Francisco Pizzini, más experimentados, son otros de los futbolistas que más partidos disputaron en la Copa Sudamericana. Reconocido por su sacrificio, su entrega y sus corridas por las bandas, Rius (32 años) es uno de los más queridos por los hinchas. Tal vez sin tanto protagonismo en el certamen, suma 133 partidos con esta camiseta y es el futbolista del "Halcón" que más partidos disputó en la primera división. El ex Independiente, en tanto, jugó para Defensa en todos los partidos del torneo subcontinental y resultó una pieza clave para la recuperación de su equipo en la semifinal ante Coquimbo en el estadio Norberto Tomaghello.

La gran figura del conjunto de Hernán Crespo fue Braian Romero, el goleador del torneo con 10 festejos. Otro de los exponentes que siempre estuvo decidido a mantener la mente en positivo. A su despegue en Acassuso le siguieron pasos por Colón, Argentinos, Independiente y Paranaense (Brasil). Con altos y bajos, se lució en el Halcón de Florencio Varela desde que puso la firma en septiembre de 2020 (su ficha pertenece al Rojo de Avellaneda). Hoy se convirtió en ese delantero-wing-delantero que se pone el traje que más le conviene según la ocasión. Matador en el área, se ha complementado muy bien con Walter Bou. "A Defensa llegué con muchos sueños, pero nunca imaginé que iba a darse de esta manera. Sin dudas en la actualidad estoy mostrando uno de mis máximos rendimientos", aseguró Romero en una reciente entrevista con este diario. El goleador está a préstamo en el "Halcón" hasta el 31 de diciembre de 2021, con dos opciones: 1.000.000 de dólares por el 50 % de la ficha y 2.000.000 de la moneda norteamericana por la totalidad del pase.

Pizzini y Romero, ambos de Independiente, recrean lo que tiempo atrás hicieron Domingo Blanco y Gastón Togni, que también llegaron desde el conjunto de Avellaneda y tuvieron muy buenas actuaciones. Incluso, Blanco fue citado al seleccionado argentino que por entonces dirigía Jorge Sampaoli.

"Uno va a buscar un técnico que siga con este pensamiento. Cuando buscas jugadores apostas por los de buen pie, que se puedan adaptar a nuestra formula. Así sale todo mucho más fácil", dijo el presidente José Lemme, en TyC Sports. El dirigente también habló sobre la continuidad de Crespo en la dirección técnica: "Con Hernán nos despedimos por una semana, pero vuelve. Estamos tranquilos con él, creo que va a seguir un tiempo".

Defensa y Justicia pocas veces compra jugadores. El empresario Christian Bragarnik, representante de futbolistas y entrenadores, ocupa un papel importante como asesor de la institución. Así, la entidad de Florencio Varela se nutre de préstamos, generalmente, de jugadores que no serán tenidos en cuenta en otros clubes o de aquellos que intentan relanzar sus carreras. El caso del goleador de la Sudamericana, Romero, es emblemático. Y más allá de sus goles, en el "Halcón" cada uno cumplió con sus obligaciones, reforzó el circuito colectivo ideado por Crespo y se lucieron varias de las individualidades.