Con 13 años y 1.000 euros en el bolsillo, se salta el cierre perimetral para ir de Cádiz a Madrid a conocer a una chica

M. J. Arias
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Fueron cerca de 30 horas de preocupación, miedo e incertidumbre para la familia de Darek C. P., el menor de 13 años desaparecido de Puerto Real (Cádiz) el pasado domingo y encontrado el lunes en Madrid por la Policía Nacional. Poco a poco se van conociendo detalles de lo que fue una fuga voluntaria por amor, según detalla El diario de Cádiz.

Rastreando las conexiones con su teléfono móvil la Policía Nacional localizó al menor en Madrid. (Foto. Getty Images)
Rastreando las conexiones con su teléfono móvil la Policía Nacional localizó al menor en Madrid. (Foto. Getty Images)

El domingo Darek aprovechó la salida de sus padres de casa para fugarse. A su vuelta no le encontraron y dieron la voz de alarma. Decenas de personas se volcaron en dar con él, se organizó una concentración y se hizo un llamado a la colaboración ciudadana en redes sociales y medios de comunicación. Vestía ropa deportiva y se había llevado consigo 1.000 euros en metálico y su teléfono móvil.

Mientras estuvo desaparecido se barajaron todo tipo de hipótesis, hasta la de un supuesto reto viral consistente en desaparecer durante 48 horas. Aunque la Policía, por las circunstancias que rodearon los hechos y la ausencia de signos de violencia en el domicilio, siempre apuntó a una marcha voluntaria. Además, el menor estuvo jugando al despiste mientras estuvo en paradero desconocido.

Según ha trascendido, mandó mensajes contradictorios a algunos de los grupos de WhatsApp en los que participa. En uno dijo estar en Bilbao. En otro envió un audio asegurando que le habían secuestrado y que tenían que pagar un rescate. La realidad era otra muy distinta. Se había ido de casa para ver en persona a una chica que había conocido a través de un juego online.

Los padres eran consciente de ese “romance a distancia”, ya que su hijo se lo había comentado instándoles a llevarle a Madrid para conocer la ciudad. Estos le habían dicho que sí, que irían, pero cuando la situación de pandemia lo permitiese. En medio de una tercera ola de contagios, con cierres perimetrales, toques de queda y restricciones en cuanto al número de personas no convivientes que pueden reunirse, no parecía el mejor momento.

Sin embargo, el menor no quiso esperar y se fugó. Para evitar ser localizado, usó el móvil de manera intermitente pensado que así no darían con su paradero. Nada más lejos de la realidad. Precisamente rastreando esas conexiones fue como la Policía Nacional fue trazando su recorrido y dio con su ubicación en Madrid. Informados los padres por teléfono, estos hablaron primero con él para saber que estaba bien e inmediatamente después se desplazaron a la capital para recogerle.

La familia ha agradecido a todo el pueblo el apoyo recibido durante las horas de incertidumbre. El niño ha pedido perdón a sus padres por su fuga. Lo que no ha trascendido es si llegó a conocer a la chica ni cuál será el posible castigo que reciba por su marcha.

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