¿Cuáles fueron los días felices de Agüero en Argentina?

En 2015, hizo 10 de los 35 goles que marcó con la Selección. La Eliminatoria para el Mundial 2014 fue también muy buena. Para Rusia, gritó cero veces.

"Si esta camada se va sin ganar nada, nos vamos a arrepentir toda la vida". Sergio Agüero estaba en sus mejores días. Era la primera competencia de Gerardo Martino en la Selección y el Kun caía a Chile como goleador de la Premier League, con un dato que lo entusiasmaba: era su primera temporada, en años, en que no tenía lesiones musculares, mostrándole éxito en una dieta que lo ayudaba para no dañarse. La herida de haber estado lastimado en la Copa de Brasil le dolía, pero había revancha. Lionel Messi, su compañero de cuarto, llegaba a La Serena tras ganar su cuarto Champions League. Aunque no ganaron el título, ese, con 10 goles, fue su mejor momento en Argentina -3 gritos en Copa América y 10 en amistosos-. Una estadística que lo congela en el pasado. Ahora, comenzará el 2017 probablemente siendo titular contra Chile, tras la lesión -cuyo diagnóstico aún se desconoce- de Paulo Dybala. 

"Entendería si el técnico no me vuelve a llamar", dijo Agüero, al terminar el partido de Eliminatorias contra Paraguay, donde erró un penal. Fue un castigo el 2016 para él en la Selección: hizo apenas un gol en 12 partidos -contra Panamá, en la serie de grupos de la Copa Centenario, en Estados Unidos-. Aunque muchas veces fue suplente de Gonzalo Higuaín, producto del gran momento de Pipa en Napoli y en Juventus, juntó 521 minutos, entre amistosos, Copa y Eliminatorias. Una estadítica que lo deja muy lejos de su mejor ronda clasificatoria: 5 goles en la previa de Brasil -4 había sumado en la Eliminatoria de Sudáfrica, 2010-, con su grito más importante, contra Colombia en Barranquilla, para una remontada determinante en el paso de Alejandro Sabella por la Selección. Pero ninguno en el Mundial, donde padeció los desgarros.

Agüero tiene una característica que lo distingue: su sinceridad. Dentro de su prosa jocosa, capaz de entrar a una rueda de prensa y decir "alto flash" frente al gatillo de los fotógrafos, hay honestidad en su manera de describirse. "No sé si es mala suerte. Se siente la presión de la gente que quiere ver lo que hacés. Eso está siempre en la cabeza de una jugador. Obviamente, no fue mi día. El otro tampoco lo fue. Seguramente, en algún momento va a ser mi día. Esto es así, hoy me tocó a mí y no me queda otra que pensar hacia adelante", manifestó, después de un mal partido. Aunque hayan sido esas actuaciones las que lo volvieron el tercer centrodelantero en consideración para Bauza -detrás de Higuaín y de Lucas Pratto- y el mediapunta suplente, detrás de Dybala.

Agüero tiene en la Selección 4650 minutos jugados y 35 goles. De sus gritos, 0 fueron en Mundiales, 7 en Copa América, 9 en Eliminatorias, 17 en amistosos y 2 en Juegos Olímpicos. Su primer partido fue en 2006, en un amistoso contra España. Ahora, Bauza vuelve a confiar en él para incorporarlo como segunda punta. Un crack de este estilo, de todas maneras, siempre puede volver a construir su imagen.