Cruz Azul escapa con el liderato

El Universal

Christian Mendoza

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 16 (EL UNIVERSAL).- Guillermo Ochoa derrochó magia con el América, pero Jonathan Rodríguez y Jesús Corona tuvieron los mejores trucos para asegurarle al Cruz Azul el triunfo (0-1) y los tres puntos que lo catapultan de nuevo al liderato.

Aunque los cementeros (22 unidades) hilaron su tercer triunfo sobre las Águilas (17), el Clásico Joven tuvo un sello atípico, porque el duelo más importante de la décima fecha del Clausura 2020 se jugó a puerta cerrada y sin la intensidad que lo caracteriza. En su lugar, gritos de los jugadores que hicieron eco y una llovizna que complicó.

El primer tiempo se lo llevaron Ochoa y su show.

Santiago Giménez fue el primero en probar ante la cabaña azulcrema. Le siguieron Juan Escobar, Roberto Alvarado, Rodríguez y Elías Hernández, pero ninguno tuvo éxito ante la determinación de Ochoa, quien se empapó de los halagos de sus compañeros, a falta de las ovaciones de la afición a las que está acostumbrado.

La más clara la tuvo el Cabecita. El uruguayo, luego de quitarse a los centrales Emanuel Aguilera y Bruno Valdez, remató dentro del área, pero la muralla de Ochoa se impuso, lo mismo que en los últimos minutos antes de irse al vestuario, en una jugada que Elías exigió al meta, quien sacó la pelota con una magistral atajada.

Mientras, el resto de las Águilas se hicieron notar sólo por momentos. Luis Fuentes, el que más cerca estuvo de anotar, ante el pobre desempeño de Henry Martín y Giovani dos Santos.

Ante la insistencia de los Cementeros, Rodríguez encontró su recompensa al minuto 65, con un gol que resolvió con tiro potente y cruzado, para vencer y robarle el protagonismo al portero americanista, además de seguir al mando del goleo individual (nueve).

La Máquina se complicaba en la recta final. Al 78', Adrián Aldrete vio la tarjeta roja por una brusca entrada sobre Leonardo Suárez; sin embargo, el árbitro Fernando Guerrero acudió al VAR y no tardó en revertir la decisión.

Pero el videoarbitraje volvió a comprometer la alegría de los pupilos de Robert Dante Siboldi, por un penalti que Igor Lichnovsky ocasionó. Pero fue el turno de Corona, quien lo atajó al hombre de más confianza del técnico Miguel Herrera (Aguilera), y así cerrar una extraña noche que alimentó la historia de los clásicos.

Buen partido. para que la gente que lo vio desde la televisión se quede con un buen sabor de boca ante la suspensión de la Liga.


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