Coronavirus: Riquelme y su hijo van a juicio por violar el aislamiento en un superclásico

·2  min de lectura
Riquelme, en un palco de la Bombonera. A la derecha de la imagen, su hijo Agustín.
Captura de TV

Hace dos meses, Boca y River jugaron un superclásico en la Bombonera por el torneo local y empataron 1 a 1. Pero el partido transcendió lo deportivo y llegó a los tribunales: el vicepresidente segundo e ídolo Xeneize, Juan Román Riquelme, y su hijo Agustín, quedaron bajo una investigación judicial por haber violado las medidas sanitarias dispuestas para evitar la propagación del coronavirus y ahora están a punto de enfrentar un juicio oral y público.

Así lo informaron a LA NACION fuentes judiciales. La fiscal Celsa Ramírez, funcionaria a cargo de la Fiscalía de Eventos Masivos del Ministerio Público porteño, firmó hoy la elevación a juicio de la causa donde Riquelme y su hijo están imputados por haber violado el artículo 205 del Código Penal, que establece penas de entre seis meses y dos años de cárcel para quien incumple las medidas adoptadas por las autoridades “para impedir la introducción o propagación de una epidemia”, en este caso el coronavirus.

Russo, picante tras ganar el clásico: "Podemos jugar mejor, pero siempre estamos, ¿eh?"

El hecho que dio origen a la investigación ocurrió el 14 de marzo pasado cuando las imágenes de la transmisión oficial del superclásico mostraron a Agustín Riquelme en uno de los palcos de la Bombonera junto a su padre.

A partir de la reconstrucción del hecho realizada por los investigadores judiciales se determinó que el hijo de Riquelme había llegado a la Argentina el día anterior al partido, luego de realizar un viaje a México por el fin de curso de su educación secundaria.

Riquelme
captura TV


Riquelme (captura TV/)

Según fuentes judiciales, el joven debía realizar una cuarentena obligatoria, exigencia legal que no habría cumplido, y concurrió a La Bombonera a un evento masivo que, por cuestiones sanitarias, se disputó sin público.

Padre e hijo fueron citados a prestar declaración indagatoria. Según fuentes judiciales, en la audiencia los imputados presentaron escritos donde explicaron porque, según su visión, no había cometido delito alguno.

Como padre e hijo no tienen antecedentes penales pueden pedir la suspensión del juicio a prueba, trámite judicial más conocido como probation, y, a cambio, hacer tareas comunitarias u algún otra medida que disponga la Justicia.

En el expediente interviene el juez penal, contravencional y de faltas porteño Gonzalo Viña.