El coronavirus retrasa el cierre del cambio de propiedad del Roma

Agencia EFE
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Roma, 27 mar (EFE).- La pandemia del coronavirus, que ya ha paralizado y provocado millones de euros de daños al fútbol italiano, ha alargado además los tiempos para el cierre definitivo de la negociación que convertiría al Roma en propiedad del empresario estadounidense Dan Friedkin tras nueve años bajo la gestión de su compatriota James Pallotta.

Los representantes de Dan Friedkin, empresario que trabaja en el mercado automovilístico y cinematográfico, viajaron repetidamente a Roma a partir de finales de 2019 para progresar en las negociaciones, pero la pandemia del coronavirus ha frenado el cierre del acuerdo definitivo.

El propio Roma reconoció en un comunicado oficial publicado el último 29 de diciembre que el presidente Pallotta estaba negociando con Friedkin y, en el entorno del club romano, se esperaba que pudiera concretarse a principios de 2020.

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El club romanista, de hecho, está obligado a comunicar si hay movimientos importantes en la cúpula directiva, como también las cantidades exactas de sus gastos en fichajes, pues cotiza en la Bolsa milanesa.

Se estimaba que Friedkin estuviera a punto de pagar a Pallotta una cantidad cercana a los 780 millones de euros para adquirir el Roma, pero la crisis sanitaria, que afectó primero a Italia y luego también a Estados Unidos, puede complicar la situación.

En este momento, en Italia se considera que la negociación no está en peligro, aunque el grave perjuicio económico global generado por la pandemia obliga a las dos partes a volver a plantearse sus posibles decisiones en sus negocios, según informó recientemente a EFE el experto de industria del deporte Marco Bellinazzo, periodista del primer diario económico de Italia, "Il Sole 24 Ore".

"El Roma estaba a punto de cambiar de propiedad y la pandemia y las problemáticas causadas al fútbol italiano han ralentizado la negociación. No creo que salte la negociación, porque el propio Friedkin reiteró su interés, pero sí podría cambiar el precio de compra", asegura Bellinazzo.

"Está claro que la situación, con respecto a hace unos meses, está cambiando y lo está haciendo para peor. Esto es un aspecto importante para entender que la perspectiva de renacimiento del fútbol italiano, con esta crisis se corta de forma significativa", agrega.

El fútbol italiano se encuentra paralizado desde el pasado 9 de marzo a causa del coronavirus, que ya ha causado más de 8.000 muertos en el país, y los clubes se enfrentan a pérdidas que pueden superar los mil millones de euros, entre dinero perdido en taquillas, patrocinadores y derechos televisivos.

Ante la crisis, la Federación de Fútbol Italiana (FIGC) dio su disponibilidad para organizar las competiciones incluso después del 30 de junio, cuando concluyen los contratos de los jugadores, en el intento de contener las pérdidas.

Todo esto creó un frenazo inesperado en las negociaciones que deberían poner el punto final a la gestión de Pallotta, que había llegado triunfalmente al Roma en 2011 y cuyo mayor logro fueron las semifinales de la Liga de Campeones de 2018, con el español Ramón Rodríguez "Monchi" como director deportivo.

Una relación con el mundo romanista que había empezado con gran entusiasmo y que, de concretarse la negociación con Friedkin, acabará con polémicas, con la afición que le reprocha no haber respetado a banderas del club como Francesco Totti o Daniele De Rossi.

"Sé lo 'locos' que están" los aficionados del Roma, pero estoy listo. Ellos no saben lo 'loco' que estoy yo", aseguraba Pallotta en 2011 tras cerrar la adquisición del club.

Nueve años después, el entorno romanista espera la llegada de Friedkin, empresario estadounidense nacido en California y activo en Texas, donde es uno de los principales distribuidores de coches Toyota y donde trabaja como productor cinematográfico, aunque la fecha real del cierre de la negociación todavía se desconoce.

Andrea Montolivo

(c) Agencia EFE

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