Coronavirus. Maxime Mbanda, el rugbier de la selección italiana que asiste ancianos en Parma

Fernando Vergara
lanacion.com

La epidemia de neumonía viral provocada por un nuevo coronavirus se expande por el mundo y la preocupación también va en aumento. En Italia, uno de los lugares más castigados, en 24 horas se registraron 627 muertos más -un nuevo récord- cifra que elevó el balance total de fallecidos a 4.032, y 4.670 nuevos contagios -también un pico-, algo que hizo trepar el total de casos en 47.021. Estas cifras son difundidas diariamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Dentro de ese contexto surgió una historia con un sello distintivo: la solidaridad. Y el protagonista es Maxime Mbanda, un jugador de rugby de la selección italiana.

Desplázate para continuar viendo el contenido.
Anuncio

Hoy, el tercera línea de Italia le dedica su tiempo a los más que sufren por el coronavirus en Parma, la ciudad donde vive, y se ofreció como voluntario de la Cruz Amarilla. Maxime optó por no quedarse con los brazos cruzados. Entre otros motivos, Mbanda (nacido en Roma hace 27 años) quiere devolverle a su país algo de lo que le brindó a su familia cuando arribaron de Congo, de donde es originario su padre. "Acabo de llegar a mi casa después de 13 horas en la nueva tarea", explica Mbanda a LA NACION por teléfono, con un tono lógico que denota agotamiento. "Yo no tengo título de médico o cirujano, pero esta es la forma en la que puedo ayudar a mi comunidad", añade.

Entre otras cuestiones, la Cruz Amarilla está disponible para transportes médicos y servicios de emergencia, colaborando con el centro de operaciones 118, y también ayudando a los ciudadanos en la calle y en sus hogares. "La Croce Gialla buscaba personas voluntarias para llevarles medicamentos y alimentos a la gente mayor, y aquí estoy", cuenta el jugador. En sus redes sociales sumó: "Un consejo: si eres joven y no vives con personas mayores o que tengan otras enfermedades, no te quedes en tu casa. Llama al ANPAS (Federación Nacional de Asistencia Pública), porque ellos pueden precisarte".

Mbanda (1,89 metro y 106 kilos) actualmente juega en Zebre Rugby, de su país, un club en el que milita desde hace cuatro temporadas. Antes se había desempeñado en Milan. Su crecimiento deportivo hizo que fuera uno de los protagonistas del seleccionado italiano que participó del último Mundial, en Japón 2019. Y hoy ya suma 20 partidos con la camiseta azzurra. "Es un guerrero dentro del campo de juego, y un ejemplo fuera del mismo. En estos días de difícil convivencia, Maxime brinda su ayuda como voluntario", lo elogiaron en Zebre.

Mbanda debería haberse enfrentado a Inglaterra el pasado fin de semana en el marco del torneo Seis Naciones. Desde ya, es una de las competencias deportivas que se frenó debido al avance constante del Covid-19. Maxime, como el resto del mundo, está sufriendo las consecuencias. Por eso, hoy se lo puede observar con una máscara en la cara y un traje de protección completo en su función de copiloto de ambulancias de Parma.

"Cuando una persona se enfrenta a una emergencia, se pone a salvo a sí mismo y a su familia. Aunque luego se pregunta: '¿Qué puedo hacer por los demás?'. Yo estaba cansado de no hacer nada en mi casa. No tengo habilidades de salud, no puedo salvar vidas, pero quería ayudar. Bueno, con mis propios ojos pude ver que se necesita mucha ayuda. Llamé y fui catapultado a un mundo completamente nuevo", explica.

Y añadió más detalles de lo que resultan sus días. "Me encontré transfiriendo pacientes positivos de un hospital a otro. Ayudé con la camilla o si hay pacientes para mover desde una silla de ruedas. También sostengo el oxígeno", detalla. Sin ninguna experiencia médica, el jugador italiano también se convierte por momentos en un psicólogo en contacto con los pacientes más delicados. "Cuando ves sus ojos, es difícil. Incluso si no pueden hablar, se comunican con los ojos y te dicen cosas que no te puedes imaginar", remarca.

Italia se encuentra en el puesto 2 de países con mayor cantidad de infectados. La lista de los primeros diez se compone de la siguiente manera: China, Italia, Irán, España, Alemania, Estados Unidos, Francia, Corea del Sur, Suiza y Reino Unido. "Si las personas vieran lo que yo veo en los hospitales, ya no habría una fila frente a los supermercados. Lo pensarían dos, tres o cuatro veces antes de salir de sus casas, incluso para salir a correr", asegura.

"Se escuchan las alarmas, los médicos y las enfermeras corren de un departamento a otro. La primera persona con la que salí de un hospital me dijo que había visto morir a su vecino de cama. Y que durante esa noche, otras dos mujeres murieron en su habitación. Él nunca había visto morir a nadie", revela Mbanda.

Para el jugador italiano son tiempos de solidaridad y responsabilidad. "Comencé hace diez días, sin descanso y con rotaciones de 12 o 13 horas. Pero con lo que veo en los hospitales, no puedo estar cansado", dice. "Hay personas que hacen guardias de 20 o 22 horas, que no duermen un minuto", acota. Y explica que su trato con los pacientes es delicado, cariñoso, como si fueran un familiar directo. "Lo terrible es cada vez que los tocas. Tras una simple caricia en la ambulancia para consolarlos, debes desinfectarte las manos de inmediato".

A la distancia, y con humildad, Mbanda se anima a dejar un consejo a la Argentina. "Eviten hacer filas en los supermercados, quédense en casa. Por favor, sigan las indicaciones de los médicos y el gobierno, porque ellos son quienes han estudiado. Y son quienes saben lo que sucede, mucho más que nosotros".

Mbanda es un gran ejemplo que proviene del rugby y el deporte italiano. Uno de los tantos que desde la solidaridad le hace frente al monstruo invisible. "Mientras tenga fuerzas, continuaré. Estoy allí y me quedo allí. Mientras haya una emergencia, me quedaré".

Qué leer a continuación