Coronavirus: los hipódromos de Hong Kong y Singapur están casi vacíos y las pérdidas son millonarias

Carlos Delfino
lanacion.com

La imagen habitual que ofrecen los hipódromos en Asia es la de tribunas llenas cada vez que hay carreras. Incluso, en Japón, por ejemplo, en numerosas ocasiones hay largas filas afuera ya horas antes y apenas se abren las puertas la gente emprende una carrera a toda velocidad para asegurarse un lugar ideal para el resto del día. Sin embargo, en las últimas semanas, con el brote de coronavirus todo cambió. Queda el smog, infaltable, pero la actividad se ha limitado, las presencias son mínimas y las pérdidas, millonarias.

Así como se ha postergado el Gran Premio de Fórmula 1 de China, que debía correrse el 19 de abril próximo, también está suspendido el traslado de caballos en la zona. Y, aunque en ese país las carreras están limitadas a apenas un par de regiones en las que están dadas las condiciones sanitarias habitualmente, el boom de los últimos años encontró un freno con la propagación de la enfermedad. E incide en las hípicas vecinas, que no han interrumpido la competencia.

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El ingreso el día de la Japan Cup

El Jockey Club de Hong Kong intensificó días atrás su respuesta al brote mortal de coronavirus por segunda vez, implementando medidas adicionales "para limitar las multitudes el día de las carreras y mejorar la protección de sus empleados y clientes". Si bien los fanáticos con reservas existentes se han permitido seguir desde el primer anuncio de bloqueo en enero, ese ya no fue el caso a partir de la reunión de Sha Tin del sábado pasado.

"Además de los entrenadores, los jockeys, los peones, prensa acreditada, funcionarios del club y los miembros con derecho a voto que supervisan las jornadas, sólo son admitidos los propietarios de los caballos y sus invitados ", aseguró el Jockey Club en un comunicado, luego de que el gobierno chino informara que "estas próximas semanas serán críticas para contener la enfermedad y prevenir un brote en la comunidad".

Se anunció que todas las 101 casas de apuestas permanecerán cerradas indefinidamente, en lugar de suceder sólo el día de las carreras, como se había decidido inicialmente. Las medidas están dentro del plan de "evitar la congregación de multitudes" y la propagación del virus. Asimismo, nueve líneas de una de las empresas que toman apuestas telefónicas también se han suspendido y la facturación ha bajado el equivalente a 150 millones de dólares norteamericanos sólo en las primeras cuatro reuniones posteriores a la propagación del brote. Los clientes pueden seguir apostando en las carreras a través de los servicios automatizados y en línea.

Se corren las carreras, con muy baja presencia en las tribunas y el juego mayoritario llega por Internet. La imagen más común es de la desolación y algunas personas con barbijos. Aquellos que pueden ir y asisten están sujetos a un control de temperatura a la llegada y se les recomienda que usen las máscaras médicas durante todo el tiempo. Además, el Jockey Club recomiendó a sus miembros y clientes que "no visiten sus hipódromos e instalaciones del club si han regresado de cualquier parte del continente en las últimas tres semanas".

Hubo 5.073 personas en Sha Tin el domingo de la semana pasada y 3.316 aficionados en Happy Valley el miércoles anterior por la noche. "Estimamos que el número se reducirá a alrededor de 1200 en las próximas semanas", anticiparon, en la intensificación de las medidas "para garantizar el bienestar de todos los visitantes y el personal".

En Singapur, también están aplicando las mismas restricciones e incluyen, en los puntos en los que se toma la temperatura, la firma de un formulario de declaración del visitante para su seguimiento y las autoridades se reservan el derecho de admisión si detectan alguna anormalidad.

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