Coronavirus. El único torneo que se juega en Europa y las otras ligas que siguen durante la pandemia

Alejandro Casar González
lanacion.com

Bielorrusia vive en un mundo paralelo. Mientras el resto de los países se blindan y dejan de lado todas aquellas actividades que no sean imprescindibles para la vida, esta exrepública rusa se empeña en que la pelota ruede. Pese a los 51 casos confirmados de coronavirus, el presidente del país no piensa en cuarentenas, sino en bebidas espirituosas: "Vayan al sauna, tomen mucho vodka y trabajen duro", aconsejó Aleksander Lukashenko, máximo mandatario del país, que ayer dio el puntapié inicial a su liga doméstica de fútbol.

"¿Por qué razón habríamos de postergar el inicio? ¿Hay un estado de emergencia declarado en nuestro país?", preguntó Vladimir Bazanov, el principal dirigente de la Federación Bielorrusa de Fútbol. Y agregó, sin ponerse colorado: "No hay una situación crítica, así que decidimos que vamos a empezar el torneo como estaba agendado. O sea, hoy (por ayer)". En las canchas hubo gente y goles, como si la actividad no se viera afectada en lo más mínimo por una pandemia que ya se cobró más de 10 mil vidas en el planeta, además de 242 mil personas contagiadas.

Si los fanáticos europeos quieren, pese a todo, ver fútbol en territorio europeo, sólo les queda Bielorrusia. Los hinchas africanos, en cambio, tienen más suerte. Pueden distribuirse en alguno de los 13 países en los que las ligas todavía no se apagaron como medida preventiva. En Níger, Chad, República Centroafricana, Angola, Madagascar, Mozambique, Burundi, Malawi, Islas Comoras, Islas Seychelles, Somalía, Djibouti y Guinea Bissau rueda la pelota, entre competencias amateurs y profesionales.

Camerún, una de las ligas importantes del continente, canceló la actividad a seis fechas para el final de la Elite One, su primera división, un torneo inmerso en deudas y problemas económicos de algunos clubes. "Ahora que el campeonato se paró, los presidentes, que ya no nos pagan, ni siquiera nos van a tener que mirar", dijo un jugador del equipo AS Fortuna en declaraciones al portal kick442.com. El juvenil de Dragon FC, Alexandre Soppo, fue más básico en su opinión: "Es una gran decepción. Algunos de nosotros vivimos de lo que ganamos por jugar y entrenarnos. Me tendré que ir a mi casa de mis padres, ya que no tengo qué comer en este momento".

Angola, por su parte, tuvo el miércoles su primer partido a puertas cerradas, una medida que se repetirá hasta ahora. Fue el encuentro válido por la ida de las semifinales de la Copa del país, entre 1 de Agosto y Bravos de Maquis, en Luanda, la capital. La decisión de no parar la pelota tenía un fundamento: el país no tenía casos positivos de Covid-19, por lo que las autoridades sanitarias locales entendían que bastaba con limitar las aglomeraciones de gente. Y permitir que los partidos se disputaran sin espectadores.

En Asia quedan seis naciones que juegan al fútbol. Algunas sin público, por precaución, como la Yokary League de Turkmenistán y Singapur; otras con ingresos restringidos, como Camboya, y otras con total normalidad, como la Liga de Myanmar. En Hong Kong el torneo se suspendió anteayer, pero para este fin de semana hay encuentros programados por la FA Cup. En Palestina se encuentra en disputa la Premier League -Markez Balata marcha puntero después de 19 fechas- y la Gaza Strip Cup.

Australia es un caso muy especial, hasta con dos equipos en cuarentena por el coronavirus, pero sin ánimo de detener la competencia. Hoy se realizarán dos juegos y hay otros cinco anunciados para los tres días venideros por la Hyndai A-League. Los que están llevando adelante el aislamiento son Wellington Phoenix y Melbourne Victory; el primero pertenece a Nueva Zelanda y el segundo tuvo que viajar a dicho país para disputar el partido. Prometieron reprogramarlos cuando completen los 14 días de 'cuarentena'.

¿Y en América quién juega aún? En el Norte, nadie. En el Sur tampoco, porque anoche se detuvo el último torneo estadual que se mantenía activo en Brasil, el Rondoniano, del estado de Rondina. Pero rueda la pelota en Centroamérica, paradójicamente, en una isla pobrísima, al menos en la mitad de ella: Haití. Y en otra mitad también pica la pelota porque el torneo de República Dominicana prosigue. La otra liga es continental, Nicaragua, que después de la novena fecha del torneo Clausura, allí el puntero es Diriangen FC.

Así como Turquía fue la última liga en paralizarse de las que reunían mediana trascendencia, ayer se suspendió el torneo de Bermuda. Con un detalle, de caprichosa singularidad: su nombre. ¿Cómo se llama el torneo de este territorio británico de ultramar en pleno Caribe? The Bermuda Corona League..., por la firma cervecera que lo auspicia. En definitiva, de las 211 federaciones que reúne la FIFA, en 24 países del planeta todavía se juega al fútbol. Focos que titilan mientras el fútbol se cubre de sombras.

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