"La Copa más difícil": por qué para Marcelo Gallardo la actual Libertadores tiene un grado mayor de complejidad

Juan Patricio Balbi Vignolo
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Pasaron exactamente tres meses de aquel esperado 17 de septiembre en el que River salió a jugar al Morumbí después de 190 días sin fútbol. Y aunque el 2-2 en tierras brasileras frente a San Pablo tuvo un sabor especial y le abrió la puerta a la ilusión, despejando dudas e inquietudes por el extenso receso por la pandemia de coronavirus, la idea de alcanzar una semifinal de Copa Libertadores parecía demasiado lejos. Pero el tiempo terminó siendo un aliado: el equipo de Marcelo Gallardo se reinventó, tuvo un bajón, volvió a crecer y hoy ya empieza a pensar en Palmeiras después de eliminar a Nacional en cuartos de final con un rutilante 8-2 global.

Nacional-River: el equipo de Gallardo goleó 6-2 en Montevideo y llegó a las semifinales de la Copa Libertadores

Entre el 5 y el 12 de enero será la cuarta semifinal consecutiva para River y la quinta en seis participaciones en la Libertadores desde que asumió Gallardo. Números impactantes que no hacen más que revalidar lo logrado. El Millonario sabe que puede aferrarse al pasado para soñar en el presente y proyectar a futuro. Y lo hace, a pesar de los contextos y las problemáticas que se le presentan: para el DT, esta se trata de la edición "más difícil" de todas las Copas que disputó.

"Creo que sí, por el contexto es la más difícil. Cuando estuvimos durante cinco meses sin entrenar, era difícil pensar que íbamos a poder estar en esta instancia nuevamente por la inactividad larga y por lo que el presente marcaba. Hubo muchísimo empeño de los jugadores para poder estar de la mejor manera posible. Hoy, volver a jugar una semifinal, es motivo de orgullo. Es muchísimo el esfuerzo que se hace para estar en esta situación y los jugadores entendieron que en un club como River no hay que conformarse y hay que seguir intentándolo. Estamos muy contentos", comentó el entrenador millonario en la conferencia de prensa tras la goleada por 6-2 sobre Nacional en Montevideo.

"No era un partido fácil. Vinimos a jugarlo con mucho enfoque, mucha concentración. Nos plantamos bien en la cancha de entrada, tuvimos una buena postura desde el inicio. Y con el correr de los minutos nos fuimos sintiendo cómodos, la expulsión del arquero de Nacional nos abrió los caminos. Con un hombre más intentamos tener claridad, precisión y vinimos los goles. Manejamos el partido, bajamos un poquito y le permitimos marcar a ellos, pero en el segundo tiempo retomó y jugó muy bien. Más allá de la diferencia numérica, había que mostrar una diferencia futbolística y se mostró con creces. Estoy muy contento", agregó Gallardo a la hora de analizar el partido.

En un encuentro que se rompió muy rápido con la temprana expulsión del arquero uruguayo Sergio Rochet, no hubo equivalencias entre los dos equipos. River expuso gran parte de su extenso repertorio que lo mantiene en los primeros planos internacionales desde hace seis años y Nacional sufrió demasiado con 10 hombres en el campo de juego. Los seis goles reflejaron la amplia superioridad del conjunto argentino y la diferencia hasta podría haber sido mayor.

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"Jugamos con un enfoque diferente, sabiendo que estábamos a un paso de volver jugar una nueva semifinal continental, que no es fácil. El equipo supo que teníamos que recuperar el funcionamiento colectivo y el convencimiento colectivo. Los jugadores se propusieron jugar el partido con mucha seriedad y eso nos permitió hacer la diferencia", explicó Gallardo, quien luego también destacó el momento de Jorge Carrascal, el habilidoso colombiano de 22 años que se transformó en un arma clave en el ataque millonario.

Carrascal hoy demostró que es un jugador diferente. Su calidad técnica y su fantasía en su juego era lo que nosotros no lo estábamos teniendoundefined

"Hoy está para jugar. A veces los jugadores lo están y otras no. Su calidad técnica y su fantasía en su juego era lo que nosotros no lo estábamos teniendo. Y necesité que él estuviera en condiciones para darnos eso que el equipo no tenía. El partido del jueves pasado demostró que no estaba equivocado y ahora va ganando confianza y minutos, asumiendo el juego que el equipo necesita de él con continuidad. Hoy mostró que es un jugador diferente", analizó el DT.

Palmeiras será el rival en semifinales. Un duro cruce frente al equipo con los mejores números de la actual Libertadores: está invicto con ocho triunfos y dos empates y acumula 29 goles a favor y cuatro en contra. Enfrente, River no se queda atrás, con siete éxitos, dos empates y una derrota, más 31 tantos a favor y nueve en contra.

"Hay que jugar dos partidos ahora. Todos los que vamos a jugar semifinales de una Copa como está será porque merecen estar y habrá que mostrar la diferencia en una serie compleja. Nos toca jugar contra uno de los invictos que es Palmeiras, que viene mostrando una buena solidez y un ataque poderoso. Enfrentaremos a un rival muy parejo", cerró Gallardo.