La nueva Copa Davis: el balance con lo bueno, lo malo y la influencia de Piqué

José Luis Domínguez
lanacion.com

Mucho se escribió, se dijo y se conjeturó sobre la Copa Davis by Piqué. El tenis es un deporte fiel a sus tradiciones y la renovación en el formato de la centenaria Ensaladera trajo una polémica inevitable. Devenido en empresario y rostro del grupo inversor Kosmos, Gerard Piqué movió sus fichas con un contrato tan multimillonario como necesario para las arcas de la Federación Internacional de Tenis: 3000 millones de dólares de inversión por 25 años al frente de la Copa Davis, el buque insignia de la ITF, y única competencia capaz de sostener los desembolsos que esta entidad realiza para sostener a decenas de federaciones nacionales y torneos de rango menor y juveniles, los que son vitales para el desarrollo del deporte. Certámenes que no son los más vistos, pero que son muy necesarios para el surgimiento de las futuras estrellas. Y que la ATP mira de soslayo.

En la Caja Mágica de Madrid concluyeron las primeras Finales de la Copa Davis 2019, con fuertes cambios respecto de lo que era el Grupo Mundial: las cuatro semanas anuales de acción se redujeron a una, con 18 equipos repartidos en seis zonas, y luego eliminatorias con cuartos de final, semifinales y una final que ganó España, el local era el único con "ventaja del público" entre todos los participantes. Pero, para ser justos, hubo un factor mucho más decisivo: Rafael Nadal, el número 1 del mundo, que estuvo en ocho puntos (cinco singles y tres dobles) de los once que necesitó España para ser campeón.

Más allá del resultado, la remozada Davis dejó muchos temas para evaluar.

Dave Haggerty, presidente de la ITF, y Gerard Piqué, el impulsor del gran cambio en la Davis

El balance positivo

Aumento en los premios. la nueva Copa Davis repartió 20 millones de dólares entre los jugadores de los 18 equipos, y otros 7 millones adicionales a las respectivas federaciones nacionales, una cifra que duplicó largamente los premios de la etapa anterior. España, como campeón, recibió US$2,5 millones para su plantel y un adicional de US$1,1 millón para la Real Federación Española de Tenis. La Argentina, eliminada en los cuartos de final, percibió 1.210.000 dólares, mientras que la AAT ingresó US$565.000 por su participación.

Partidos más cortos. Si bien parte de la magia de Copa Davis residía en los duelos extensos, no le faltó épica a varios duelos. Los tres sets reemplazaron con éxito el formato de cinco parciales. Los jugadores reclamaban partidos de menor duración y desgaste, y esta sugerencia fue aceptada por la ITF. El juego se hizo más dinámico y la tensión no cedió: por el contrario, con este formato cada acierto sumaba y cada error podía costar carísimo. El ejemplo fue la Argentina, que tuvo seis match-points para ganarle el dobles a Alemania y con ese punto seguía en carrera, pero debió aguardar una combinación de resultados para entrar en cuartos de final casi por la ventana. "Es un formato muy emocionante. Todas las eliminatorias han sido muy luchadas y no hay momentos para relajarse. Sinceramente, casi todo lo que he podido vivir esta semana ha sido muy bueno", elogió Nadal, que no es de callar si tiene críticas para plantear sobre la mesa.

Saldo desfavorable

Los horarios. La organización decidió desdoblar un programa comprimido en sesiones diurnas y nocturnas, lo que derivó en que varias jornadas concluyeran después de la medianoche, con tribunas vacías, incluido el récord del dobles de Estados Unidos-Italia, que empezó a la 1.35 y finalizó a las 4.04 AM. y con los dos equipos eliminados. Claramente, en el futuro habrá que replantear esta situación. Piqué aceptó la necesidad de corregir: "Estamos estudiando alternativas, como utilizar otra pista, empezar antes los partidos, que haya menos descanso entre ellos... Hablaremos con los jugadores para ver qué es lo que prefieren. Es un asunto que no me preocupa". Las posibles variables: reducir la cantidad de equipos, abrir más canchas, o tener más días de competencia, tal como lo pidió Nadal. Rafa sugirió llevar la Copa a diez días de juego, con lo cual ya no se encimarían tanto los partidos y habría más descanso.

La concurrencia. el court central de la Caja Mágica, con capacidad para 12.000 espectadores, sólo se llenó cuando jugó España; un riesgo que se corre cuando se juega en un torneo en una sede neutral. Piqué también admitió esta falencia, pero se mostró optimista de cara a 2020: "Hay que tener en cuenta que es el primer año del nuevo formato, mucha gente no sabía qué esperar, había mucha gente que estaba expectante. Algunas canchas no estaban llenas, pero también es cierto que hay gente que ha viajado de muchos países. Ahora la gente sabe lo que es la Copa Davis y el ambiente que podemos crear, estoy seguro de que para el año que viene mejoraremos mucho. Madrid tiene interés en seguir un año más y tenemos muchas opciones más. Tomaremos una decisión en los próximos meses". En total, la organización informó que acudieron 130.000 personas, una cifra aceptable en el global, aunque en varias series las gradas lucieron vacías.

Los dobles. Ubicados como tercer punto, muchas veces fueron decisivos para definir una serie. Pero, cuando todo estaba decidido, algunos equipos eligieron no jugarlo, y ese resultado influía en la posible clasificación de otras zonas. Piqué aseguró que se revisaría el reglamento.

El calendario. La penúltima semana de noviembre no parece ser la mejor fecha para reunir a un centenar de jugadores cansados al final de la temporada. Distinto sería si las Finales se jugaran en la segunda quincena de septiembre, después del US Open y antes de la gira asiática. Pero es un nudo difícil de destrabar: después del Abierto de los Estados Unidos también se disputa la Laver Cup, el torneo impulsado por Roger Federer, y el suizo parece decidido a defender a capa y espada "su" competencia. De hecho, ya tuvo varios chispazos verbales con Piqué. Aquí, la decisión parece estar en manos de los jugadores y sus respectivos calendarios individuales. y cada uno tiene sus intereses, que no siempre coinciden con los de sus posibles compañeros de equipo, o la federación de su país. Encima, en enero se juega en Australia otro certamen por equipos: la Copa del Mundo de la ATP.

En general, el evento ha sido un éxito. Estas emociones son cosas que no se ven ni siquiera en un Grand Slam. Es la primera vez que manejamos este torneo, sabíamos que íbamos a tener dificultades.Gerard Piqué

"Está todo muy apretado, pero aquí tuvimos 87 jugadores que nos dieron su apoyo. Lo ideal sería tener un solo torneo por equipos. Estamos dispuestos a sentarnos a hablar con la ATP, y creo que el nuevo presidente (Andrea Gaudenzi) puede ser más receptivo para unificar fuerzas y alcanzar un solo torneo organizado entre todos", añadió Piqué. Otra variable es que la Copa Davis siga en Norteamérica (Estados Unidos o Canadá) después del US Open. Es una sede más tradicional que Asia y ese factor puede influir en las decisiones. Lo mismo si se mantiene en Europa.

Los ausentes. No es nada sencillo tener disponibles a varios Top 10 después del Masters de Londres, con las baterías casi agotadas, pero Madrid pudo ver a Nadal, Djokovic, Berrettini, Bautista Agut y Monfils: el 50 por ciento de los mejores. Federer ya había dado el "no" hace tiempo, más allá de que Suiza no se clasificó, y también se autodescartó Alexander Zverev, que acompañó al suizo en la gira latinoamericana de exhibiciones. Otros que faltaron: Daniil Medvedev (alegó cansancio), Dominic Thiem, Stefanos Tsitsipas y Grigor Dimitrov (sus países no se clasificaron).

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