Racing, casi nada para reprocharse

Christian Leblebidjian
lanacion.com

Chacho Coudet, otra vez eliminado de la Copa Argentina en el primer partido

Racing era el favorito y el que tenía la mayor responsabilidad, claro. Puertas para adentro del vestuario seguro el golpe dolerá, porque se trataba de la presentación en un semestre donde el equipo de Eduardo Coudet estaba apostando al presente, pero también mirando de reojo a la Copa Libertadores de 2020. Pero, desde lo futbolístico, la Academia tiene pocas cosas para reprocharse.

¿Por qué? Nunca se confió en el partido, nunca subestimó a un adversario (Boca Unidos) que es de una categoría inferior, mantuvo la intensidad habitual tanto para atacar como para defender, remató 15 veces y creó muchas situaciones de gol, a tal punto que transformó al arquero José Aquino en la figura.

Coudet respetó a los campeones, recién hizo ingresar a los refuerzos (David Barbona y Matías Rojas) en el segundo tiempo. Fueron dos futbolistas que le trataron de dar un plus ofensivo al medio campo.

El estilo fue el mismo: ser anchos para atacar, avanzar con triangulaciones y con muchos jugadores, al punto que más de una vez se vio al lateral derecho (Iván Pillud) desbordando y tirando el centro para la llegada del otro lateral (Alexis Soto). Tuvo el mismo juego que lo llevó a ser campeón, pero no estuvo preciso ni en los 95 minutos ni en los penales. Salvo eso, no tiene nada para reprocharse.

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