¿Confundió Nacional hermandad con amistoso?

Sin restar mérito alguno al conjunto brasilero, el rendimiento del Campeón de América estuvo muy por debajo de lo habitual.

"Final es final", una frase que se escucha con frecuencia en el vocabulario futbolístico y que denota compromiso, competitividad y deseo de ganar. Todos los anteriores fueron atributos que no brillaron en Atlético Nacional la noche anterior.

En el marco de una celebración que iba más allá de lo futbolístico, Chapecoense demostró tener más claro el objetico, y a pesar de seguir siendo un equipo en reconstrucción, fue por el resultado, demostrando que, a pesar de la tragedia, no necesita que le regalen nada.

Los verdolagas por su parte palidecieron en Chapeco, sin una idea clara del fútbol que querían practicar con el objetivo de obtener un resultado que les permitiera regresar a Medellín con cierta tranquilidad a la hora de definir la serie, el resultado fue una derrota que a pesar de no ser tan dolorosa, si compromete las posibilidades de obtener la primera Recopa de su historia.

En Medellín debe notarse un cambio, el título está en juego y más allá de la gran hermandad que se forjó entre ambos clubes, Nacional debe apuntar a revertir el marcador y levantar la Recopa. Esa es la esencia del fútbol, algo que no se debe olvidar, Chape no regaló nada en la ida y Nacional debe tener claro que no lo puede hacer en la vuelta.