Cómo quitar los puntos negros de la cara: la mejor forma de destapar y purificar los poros de la piel

Adriana Terán
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Es irresistible. Tienes ese pequeño punto, seco y oscuro. No duele, pero está ahí, ensuciando tu rostro. Miras con más detenimiento y encuentras que tu nariz también cuenta con una buena cantidad de puntitos diminutos.

(Getty Creative)
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Por supuesto, te acuerdas de la limpieza que no hiciste correctamente en la mañana, y pensándolo bien, tampoco en la noche, porque creíste que una buena lavada con ese jabón de tocador y mucha agua sería suficiente.

Vas al gabinete y con la ilusión de una princesa de Disney en pleno arreglo para ver al príncipe, te aplicas exfoliante, más jabón, del mismo con el que te limpiaste por la noche, te secas y aplicas la cremita hidratante. Vas al espejo y ¿qué ocurre? El feo poro con desechos -o punto negro- sigue allí. Ahora fresco y casi que sonriente.

Cepillo facial, exfoliación en dos días y la tentación de pellizcar el rostro son tus armas durante la semana para derrotar al enemigo, pero nada cambia la situación. El punto está allí y los pequeñitos en la nariz también.

¿Te suena? A muchas personas les ocurre lo mismo.

Por limpieza inadecuada, por cambios hormonales, por la edad, por el calor, por los niveles de humedad y otras posibles razones que determina el dermatólogo, los poros de la piel, a través de los cuales el cuerpo desecha impurezas, se dilatan y en ese camino pueden obstruirse con grasa, suciedad, y otras sustancias causando los temidos puntos negros.

La doctora Karolina Landaeta, con especialización en medicina estética de la Universidad de Islas Baleares, explica que en la piel tenemos las glándulas sebáceas que producen sebo y queratina y estas sustancias salen a través del folículo piloso. “¿Qué sucede? Existe una dilatación de este folículo y lo que hace es acumular el sebo o la queratina. Al ocurrir la oxidación de estas sustancias con el paso del tiempo va cambiando de punto amarillento a pardusco y luego da lugar al punto negro”.

Para mejorar esta condición, la doctora recomienda adoptar una rutina de limpieza facial que incluya sesiones de limpieza profunda con la extracción de comedones posterior a aplicar tanto cremas especializadas como vapor para producir la dilatación del poro y poder facilitar la extracción de todos estos desperdicios.

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Es recomendable realizarnos limpiezas faciales una vez al mes y, sobre todo, mantener siempre las manos muy limpias porque frecuentemente las llevamos al rostro depositando sucio e impurezas en él. Otra técnica para extraer queratina y sebo oxidados son los peelings ultrasónicos”, asegura la especialista, que señala además que hay que tener en cuenta el tipo de comedones a tratar para determinar el tratamiento adecuado.

“Existen microcomedones y macrocomedones. Estos últimos los presentan en su mayoría los pacientes que sufren de acné, mientras que los microcomedones son también poros dilatados que muestran puntos negros muy pequeños. Ademas, hay pacientes más propensos a producir más sebo con lo cual vemos comedones en la espalda, la zona T, los glúteos y en cualquier parte del cuerpo. Para esto se realizan limpiezas localizadas con exfoliación que nos permite extraerlos”. Luego se procede según corresponda a realizar otros tratamientos para minimizar el poro.

"Hay cremas queratolíticas que disminuyen la producción de sebo y queratina, pero además permiten el cierre del folículo piloso. Además, existe hoy en día mucha tecnología para cerrar los poros, como el láser y la microdermoabrasión. Otra técnica que se está empleando cada vez con mayor frecuencia para cerrarlos es la aplicación de ozono”.

Qué hacer en casa

La doctora Landaeta aconseja mantener siempre la piel lo más limpia posible, practicando los tres pasos del cuidado diario de la piel: limpiar, tonificar e hidratar. “Una solución jabonosa, agua micelar y cremas hidratantes, a base de ácido hialurónico para proteger la piel serán muy útiles para mantener la piel libre de puntos negros”.

Además de las recomendaciones, digamos, oficiales, depende de nosotros mantener en casa los hábitos de higiene y cuidado que nos permitan preservar una piel saludable sin irritarla.

No sigas con el cepillo facial frenéticamente pues esto puede ser contraproducente. En cambio, disfruta de un buen baño facial de vapor casero que purifica la piel, mejora la circulación sanguínea de los capilares faciales y hasta contribuye con el drenaje de los senos paranasales.

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Al realizarlo, asegúrate de haber limpiado muy bien el rostro con un jabón facial suave. Una manera sencilla de hacerlo es hirviendo agua corriente. Retira del fuego y vierte en un tazón limpio y amplio que no sea de plástico. Agregarle manzanilla, lavanda o eucalipto brindará un aroma agradable.

Puedes colocar una toalla sobre la cabeza para concentrar el vapor en el rostro, pero debemos sentirnos confortables, no estar demasiado cerca como para sentir el calor con mucha intensidad. Cinco minutos serán suficientes para recibir los beneficios del vapor. Lava la cara nuevamente con agua tibia, seca suavemente y, por encima de todas las cosas, evita la tentación de pellizcar el rostro, esto solo puede ponernos en riesgo de empeorar la lesión, dejar una cicatriz o causar una infección. El vapor hará su trabajo progresivamente de forma natural.

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Luego, podemos aplicar una clásica mascarilla de arcilla. Esas de las que escuchábamos hablar a las abuelas y tías. La arcilla es reconocida tradicionalmente como hidratante y suavizante, por lo cual es ideal para estas ocasiones, tal como refiere un estudio de la Universidad de Zaragoza publicado en 2014, donde se sugiere incluso utilizarla natural, mezclada con jugos o levadura de cerveza. Sin embargo, hay una buena variedad de mascarillas en el mercado por lo que será mejor utilizar las que han sido preparadas específicamente para el rostro.

De estos tratamientos, ninguno de ellos, será útil si no asumimos como hábito la limpieza diaria del rostro. Solo así podremos mantenerla preparada para aprovechar al máximo tratamientos antiedad, hidratantes y específicos que además de belleza nos proporcionan salud.

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