Colombia-Argentina, Copa Davis: los locales ganaron el dobles y el equipo albiceleste quedó match point abajo

Sebastián Torok
lanacion.com

Colombia dejó sin margen de error a la Argentina en la Copa Davis, en los 2600 metros sobre el nivel del mar de Bogotá, en un duelo por la clasificación para las Finales de noviembre en Madrid. Los locales se adelantaron 2-1 en la serie con la victoria de Juan Sebastián Cabal y Robert Farah, la mejor pareja del mundo, frente a Horacio Zeballos (4º del circuito) y Máximo González por 6-3, 6-7 (3-7) y 7-5, en 2h28m. Los singlistas mejor rankeados de ambos equipos, Daniel Galán (148º; 23 años) y el cordobés Juan Ignacio Londero (62º; 26), son los encargados de jugar el cuarto punto.

"Démosle la bienvenida a los campeones de Wimbledon, campeones del US Open y actuales número 1 del mundo. Bienvenidos Juan Sebastián Cabal y Robert Farah", fue la encendida presentación de un locutor en el Palacio de los Deportes. Intimidante para los albicelestes, por un lado. Exigente para los locales, por el otro. Sin embargo, lejos de sentir presión, Cabal y Farah (sobre todo éste) se lucieron durante el primer set. Más adaptados a una pelota (despresurizada) que por momentos se vuelve incontrolable y tiene piques antinaturales, le generaron daño a la pareja argentina, especialmente cuando el sacador fue Machi González (actual 42º del tour). En el cuarto game, con el tandilense al servicio, los locales tuvieron las primeras dos chances de quiebre, pero los argentinos lograron despojarse del problema (2-2). De todos modos, los albicelestes no pudieron hacer nada en el octavo game, otra vez con González al servicio: Cabal y Farah quebraron en cero, se adelantaron 5-3 y luego Farah, con el reloj marcando los 36 minutos, cerró el parcial por 6-3.

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Había sido en septiembre de 2018, precisamente ante Colombia, por los playoffs, en San Juan, el único antecedente de Zeballos y González jugando dobles juntos en la Copa Davis. Sin Cabal ni Farah enfrente, los argentinos se impusieron en cinco sets ante Alejandro Gómez y Cristian Rodríguez. De todos modos, el marplatense y el tandilense sí compartieron infinidad de partidos juntos en el circuito; de hecho, el año pasado ganaron el ATP de Buenos Aires y alcanzaron las finales de Córdoba y Eastbourne (sobre césped; cayeron ante Cabal y Farah, antes de que los colombianos conquistaran Wimbledon).

Asimismo, fue la tercera competencia de la temporada que jugaron juntos Cabal y Farah (cayeron en la primera ronda de Río y fueron finalistas de Acapulco). Ocurre que Farah estuvo suspendido provisoriamente por doping, ya que en un control realizado el año pasado se le encontró una sustancia prohibida (boldenona, una suerte de anabólico que en Colombia se suele utilizar en la carne vacuna y porcina). Tras la explicación correspondiente, la Federación Internacional de Tenis dejó sin efecto la sanción a Farah.

Tuvo más paridad el segundo set. Así y todo, en ese contexto, los colombianos no se mostraron vulnerables a la hora de sacar. Es más: los argentinos ganaron pocos puntos con la devolución, lo que también fue templando la confianza de Cabal y Farah. Zeballos y González vivieron un momento muy comprometido en el noveno game: estando 4-4, Zeballos sacó 0-30 y el público cafetero empezó a gritar: "¡Quiebre, quiebre, quiebre!". Pero el zurdo se concentró, mejoró los servicios y terminó defendiendo el saque (5-4). Con dientes apretados y muy buena actitud por parte de Zeballos y González, llegaron al tie-break: los capitaneados por Gastón Gaudio se adelantaron 2-0, pero los locales igualaron 2-2 (González cometió una doble falta), Zeballos obtuvo un "mini quiebre" con una fantástica devolución de drive ante Cabal (4-3), volvió a lucirse con un globo ante Farah (6-3) y los albicelestes, cuando se cumplieron 50 minutos, se quedaron con el segundo set tras una doble falta de Farah: 7-6 (7-3).

Colombia empezó sirviendo en el set final. La tensión fue el común denominador. El público se encendió. Los cuatro jugadores mostraron otro semblante. Fue todo muy ajustado. Hasta el octavo game, cuando la Argentina quedó, prácticamente, contra las cuerdas. Porque González, el más inestable de la pareja argentina a la hora de sacar, llegó a servir 15-40, pero se iluminó, impactó bien la pelota tras el lanzamiento y resistió la embestida cafetera (4-4).

La pareja nacional volvió a quedar en un momento crítico, con González al servicio, en el game número 12. Los colombianos aceleraron, calibraron las devoluciones y, en el primer match point, consiguieron una valiosa victoria que deja a la Argentina sin margen de error.

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