Colo Colo sufre tres males: no tiene entrenador ni fútbol pero crisis

Goal.com Latam

EDITORIAL

 

Al Cacique le sale todo mal en estos tiempos. Ni ganarle la Copa Chile al archirrival le significó a Colo Colo levantarse con más fuerza, o con más variantes, o derechamente con variantes. No sorprende, no le gana a nadie desde la fecha 1 de un torneo local con maratón de pesadillas y en Bolivia no patea al arco salvo por Bolados en el minuto 10. Pierde, contra el más débil del grupo, y no cierra entrenador mientras expande una crisis sin fútbol.

No se decide por un mediocampo fijo y con Julio Barroso recupera seguridad pero el equipo no se la puede en la altura. Si bien puede sumar los 9 en casa y la responsabilidad internacional de local te pone siempre al límite de tus posibilidades, este Cacique apenas batalla y nunca trasciende. No es suficiente. Ni confiable. Aunque Mouche copa los espacios... Blandi pivotea... Valencia regatea... y el Chaco Insaurralde se le sienta encima a los rivales y por experiencia gana los duelos hasta cansado a muerte. Cortés falla en exceso en el debut en Cochabamba. No le son peligroso demasiadas veces y hasta se encaja un autogol. En el primero ya había salido a cortar un rebote al área grande. Se le anticipan.

No hay DT. A Salas lo sacaron sus derrotas y el estar siempre a siglos de distancia de la Católica y Gualberto Jara no se va a quedar mientras Blanco y Negro busca en el extranjero un nombre que ordene la casa. Aparte nunca gana en Bolivia. En la noche negra, negrísima, en la que patea al arco de Arnaldo Giménez una vez extiende su historia más negativa en la Copa Libertadores. Sigue vivo, sí, pese a todos los condimentos. Va una fecha y quedan tres localías. Pero para competir le toca sacudirse y explotar lo bueno para opacar lo malo.

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