Colón, en crisis: deudas, la visita de la barra brava y el descenso acecha

José E. Bordón
lanacion.com

SANTA FE.- No es el mejor momento el que desanda Colón. En posiciones próximas a las plazas de descenso en la Superliga, al enrarecido clima del plantel por una deuda económica y a las repetidas ausencias de Brian Fernández de los entrenamientos se le sumó la presencia de la barra brava en el predio del club, sobre la autopista Santa Fe-Rosario. Un escenario agitado, camino al juego de mañana, con Central Córdoba, en Santiago del Estero.

El grupo de violentos reclamó hablar sobre la crisis futbolística -el equipo que conduce Diego Osella cosechó 16 puntos en la misma cantidad de partidos-, pero también, y de manera acalorada, enseñó disgusto por la exigencia de cobro de los premios de la Copa Sudamericana 2019. A modo de advertencia, en la semana aparecieron carteles con mensajes contra los dirigentes y los futbolistas.

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Resultó el último episodio de una cadena de desaciertos que protagonizan los santafesinos. Porque mientras el presidente José Vignatti pretendió reforzar un plantel que terminó por diezmarse, la contratación estrella se convirtió en un problema: Brian Fernández fue licenciado "debido a problemas personales vinculados a su padre y una situación policial", le confiaron a la nacion, desestimándose dificultades con antiguas adicciones. La rareza del cuadro con Fernández es que el lunes se informó que presentaba un estado gripal que le impedía entrenarse, una información que más tarde fue desmentida por Osella.

El estallido que se produjo esta semana, entre la ausencia de Fernández y la intimidante presencia de la barra brava, tuvo una precuela siete días atrás, cuando el plantel decidió romper con la concentración que había ordenado el entrenador Osella antes del último partido amistoso de pretemporada frente a Newell's. Los jugadores exigieron que los dirigentes se presentaran en el predio para solucionar la deuda económica que involucra sueldos y premios por la final de la Copa Sudamericana. El reclamo no era novedoso, porque en el inicio de la pretemporada el defensor y ex capitán Guillermo Ortiz hizo pública la problemática y hasta exigió ser transferido.

Las exigencias provocó que Vignatti, el vicepresidente José Alonso y el manager Francisco Ferraro mantuvieran una reunión con los líderes y, según manifestaciones de quienes conducen la institución, el capitán Luis Pulguita Rodríguez desconoció cualquier reclamo por premios y atrasos salariales, contradiciendo lo que expresó Ortiz.

Colón marchó a Santiago del Estero donde en el campo de juego intentará disimular la crisis que lo angustia fuera de la cancha.

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