¿Olla de cocción lenta, de presión o la tradicional de hierro?

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Las ollas de hierro son una de las herramientas más comunes de la cocina occidental desde hace muchos años, pero para facilitarnos la vida se han creado las ollas de presión y las de cocción lenta. ¿Todavía no sabes cuál se ajusta mejor a tu estilo de vida?

Olla de hierro, u horno holandés

Estas ollas, que suelen estar hechas de hierro fundido, y en algunos casos recubiertas con cerámica. Son la forma tradicional de cocinar en occidente, pues hablamos de cocina lenta o de concentración, donde se cocina a fuego lento la comida, lo que garantiza potenciar sabores y ablandar las fibras. Es decir, son la base para las ollas de presión y las de cocción lenta

Las ollas de hierro son la forma tradicional de cocinar en occidente, y las más duraderas. Foto: Getty Images
Las ollas de hierro son la forma tradicional de cocinar en occidente, y las más duraderas. Foto: Getty Images

La ventaja de este tipo de cocina es que, al mantener una temperatura uniforme y lograr una reducción de agua lenta, los resultados no son solo sabrosos sino también saludables. Pero para nuestra vida moderna no todo sería color de rosa.

Ventajas

  • Puedes hacer en ellas todo tipo de platos, pues sirven para usar en la estufa, en el horno y algunas incluso sobre fuego directo, como de fogata. 

  • Conducen el calor de forma uniforme, arriba y abajo, lo que da resultados uniformes.

  • Sirven para hornear, hacer estofados, freír, saltear, hacer pan, sopas y hasta para pizzas.

  • Una sola olla te serviría para hacer toda una comida, ensuciando menos.

  • Con el mantenimiento adecuado, durarían toda la vida, además de ser portables.

  • No tiene partes eléctricas que se puedan descomponer.

  • A pesar de llevar tapa, se logra una reducción de líquidos, además de ‘romper’ los almidones de los alimentos, lo que ‘espesa’ las sopas o los cocidos.

  • Resalta los sabores de los alimentos, y requiere poca agua, lo que mantiene los nutrientes.

Desventajas

  • Requieren que estés presente, pues aunque el fuego es controlado, hay que remover de vez en cuando las cosas para que no se peguen.

  • Cocinar tardaría más tiempo que en una olla de presión, lo que no sería tan cómodo para algunos estilos de vida.

  • Requieren de un cuidado especial, sobre todo al lavar, que para algunas personas resultaría incómodo.

Olla de presión

La primera alternativa que surgió a las ollas tradicionales fue la olla de presión, que hoy cuenta con versiones eléctricas conocidas como Insta-pots. Aquí lo que sucede es que la olla se cierra a presión, creando un ambiente sellado que encierra todos los vapores hasta un extremo, lo que hace que se cocine más rápido. 

Las ollas de presión reducen mucho el tiempo de cocción, pero requieren atención constante. Foto: Getty Images
Las ollas de presión reducen mucho el tiempo de cocción, pero requieren atención constante. Foto: Getty Images

Ventajas

  • Requiere de poco líquido, lo cual ayudaría a preservar mejor los nutrientes de la comida.

  • Reduce el tiempo de cocina en mucho. Por ejemplo, algo que en la olla de hierro te tomaría entre una y tres horas, en la de presión sería de apenas 45 minutos.

  • Su método de cocción sí resalta los sabores de los alimentos, además de concentrarlos.

  • Las eléctricas o Insta-pot, pueden hacer más platos, además de ser programables y más seguras.

  • Las tradicionales no tienen elementos eléctricos, y bien cuidadas pueden durar muchos años.

  • Se pueden hacer salteados previos a la comida para darle un sabor distinto, además de que sirven para hacer sopas, estofados, cazuelas y mucho más. 

Desventajas

  • Solo se pueden usar en la estufa.

  • Requieren de presencia constante, incluso más que las de hierro, pues hay que vigilar que la presión no suba de más.

  • Requieren de más precaución al abrirlas para que sus vapores no nos quemen.

  • Una vez sellada la olla por la presión, no la puedes abrir hasta que la temperatura haya bajado lo suficiente para ser segura.

  • Los tiempos de cocción de los alimento no son iguales, por lo que en ocasiones tendrías que introducirlos en tandas, para no sobrecocer algunos.

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Cocción lenta

Estas ollas son la versión más nueva que emula las tradicionales, y aunque sí son más cómodas para un estilo de vida ajetreado, no se obtendrían los mismos resultados en términos de sabor y consistencia. 

Las ollas de cocción lenta son las mejores para quien no tiene tiempo de estar horas en la cocina. Foto: Getty Images
Las ollas de cocción lenta son las mejores para quien no tiene tiempo de estar horas en la cocina. Foto: Getty Images

Ventajas

  • No tienes que estar presente para cocinar, reduciendo el tiempo que pasas en la cocina. Puedes programarlas y dejarlas toda la noche, o todo el día para llegar a casa y tener la cena lista.

  • Cocinan a una temperatura tan baja que el riesgo de que algo se queme es muy bajo.

  • Son ideales, cuando las conoces, para obtener carnes más firmes, además de ser una gran opción para asar grandes piezas, como el pulled pork.

  • Son, generalmente, más económicas que las versiones anteriores, por lo que la inversión inicial sería menor.

  • Usarían menos energía eléctrica que un horno.

Desventajas

  • El sabor no es igual, pues al cocinar a una temperatura más baja que las ollas tradicionales, no logran romper los almidones ni reducir el agua, lo cual afecta el sabor y la consistencia de los platos.

  • Tienes que usar más ollas para un mismo plato, sobre todo si primero requieres hacer un salteado o para dorar.

  • Todo tardaría más en estar listo, pues el mismo guiso que en la olla de hierro te tomaría de una a tres horas, podría aumentar hasta a ocho horas con ellas.

  • Su distribución de calor no es tan uniforme, especialmente en la parte superior, lo que afectaría a algunos alimentos.

  • No resalta tanto los sabores de los alimentos.

  • Algunos alimentos podrían carecer de textura, especialmente vegetales como las zanahorias.

  • La mayoría de las versiones digitales no se apagan al terminar el tiempo de cocción, sino que se mantienen calientes, lo que podría ser bueno para comer de inmediato, pero malo pues los alimentos se llegan a sobrecocer. Por eso, si has de elegir una, lo mejor es que sea análoga y con temporizador.

  • Sus partes eléctricas aumentan el riesgo de averías, y tendrían menos años de vida útil.

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¿Entonces cuál es mejor?

Muchos expertos recomiendan tener una de cada una para poder elegir cuál usar según cada circunstancia. Pero en realidad, dependerá un poco de tu estilo de vida y necesidades.

  • Si tu prioridad es conseguir mejor sabor y textura, además de usos múltiples, lo mejor sería la olla de hierro.

  • Si prefieres reducir el tiempo de cocción, pero te gusta estar presente, entonces las ollas de presión serían para ti.

  • Pero, si no tienes tiempo para cocinar durante el día, entonces las ollas de cocción lenta serían una buena inversión.

@travesabarros

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