El club con 17 casos de Covid-19 y el que no quiso usar el vestuario

Francisco Schiavo
·4  min de lectura
El equipo de Sarmiento, diezmado por 17 casos positivos de coronavirus, consiguió un triunfo importantísimo ante Defensa y Justicia
El equipo de Sarmiento, diezmado por 17 casos positivos de coronavirus, consiguió un triunfo importantísimo ante Defensa y Justicia

Sarmiento no había ganado en el campeonato y, en el último partido, Independiente le había hecho seis goles. La situación empeoró durante la semana con el brote de coronavirus que diezmó al plantel y que, incluidos el médico, el entrenador Mario Sciacqua y algunos colaboradores, afectó a 17 integrantes de la delegación. En cualquier parte del mundo se hubiera, al menos, sugerido la suspensión del partido de ayer, frente a Defensa y Justicia, en Junín. Pero no. Casi inverosímil, pero no. Y, en medio de situaciones adversas, el equipo de Junín goleó al campeón de la última Copa Sudamericana por 3-1. Fue otra muestra de que en el fútbol argentino todo puede pasar, en el sentido más amplio del concepto.

“Fue un desahogo. Quiero dedicarles el triunfo a nuestros compañeros, cuerpo técnico, utilería... pasamos una semana de mierda. Nos pudimos entrenar tres días. Veníamos al club y no sabíamos si íbamos a poder practicar o si nos iba a dar positivo. Nos tocó vivir una pesadilla. Este partido lo jugamos con el alma y con el corazón. Grupalmente estamos muy fuertes y jugamos por nosotros y por los que no estaban”, resumió Jonathan Torres, autor de dos goles, por la transmisión televisiva.

Descontrolado. Boca, de la cachetada de Fabra a Izquierdoz al error de Andrada

“Fue un partido raro, en medio de una situación atípica. Se vivió con más garra. Fue un partido muy importante para nosotros. Los muchachos estuvieron a la altura. Ahora esperemos la evolución de los contagiados”, le dijo el presidente de Sarmiento, Fernando Chiófalo a LA NACION.

Nadie lo dijo, pero hubo un clima enrarecido, de miradas suspicaces y en alerta. Defensa y Justicia, por ejemplo, no utilizó los vestuarios y los jugadores llegaron cambiados desde el hotel. Según pudo reconstruir LA NACION, se trató de una medida tomada ante la delicada situación sanitaria y para no ocupar espacios cerrados en el estadio Eva Perón. Tampoco hubo conferencia de prensa. Es más, terminado el encuentro, los futbolistas del Halcón se subieron al ómnibus y se fueron al hotel, donde se bañaron antes de emprender el regreso a Florencio Varela.

“Me pareció muy extraña la falta de humildad de Defensa y Justicia –explicó Chiófalo–. No estoy de acuerdo con lo que hicieron. El estadio estaba habilitado y se podían utilizar las instalaciones. No me gustó para nada lo que hicieron. Nadie habló conmigo y no sabía que iban a hacer eso”.

El encuentro fue significativo para Sarmiento, recién llegado a la máxima categoría, y con una alta carga emotiva. Tanto que el plantel posó en la tradicional foto con barbijos, en una especial dedicatoria para los ausentes por Covid-19. O, quizás, a modo de silenciosa y puntual protesta por tener que presentarse a jugar en esa situación. Sciacqua es uno de los más afectados: cuesta dominar la fiebre y se controla a menudo los niveles de saturación de oxígeno. Sin él, el equipo quedó a cargo de sus colaboradores Facundo Besada y Gerardo Alfaro.

Los últimos cuatro contagiados fueron Lautaro Montoya, Gabriel Graciani, Nicolás Bazzana y el utilero Lucas Vargas. La lista de casos positivos la completan Federico Mancinelli, Yamil Garnier, Facundo Castet, Yair Arismendi, Manuel García, Sebastián Rincón y Claudio Pombo. Además del cuerpo técnico: Mario Rodríguez, Federico Quinteros, Osvaldo Cisneros y Néstor Herrera. Todos se encuentran aislados cumpliendo los protocolos correspondientes. Así, fueron 23 los futbolistas citados para el partido ante Defensa y Justicia. Por ejemplo, el arquero fue un debutante: Facundo Ferrero, de 26 años y procedente de Atlanta.

Con dos de Messi, Barcelona goleó 6 a 1 a Real Sociedad y sigue de cerca a Atlético de Madrid

Del partido habrá que decir que se abrió rápido, a los 3 minutos, con un blooper del arquero de Defensa, Ezequiel Unsain, tras un tiro de Torres. Sarmiento fue esfuerzo y juego atildado frente un rival desconocido. Otra vez Torres (de penal), y Quiroga ampliaron el marcado para los locales. Walter Bou, también de penal, descontó para el equipo dirigido por Sebastián Beccacece. Pero lo sustancial estuvo fuera del campo de juego.

De boca de Chiófalo, Sarmiento jamás pensó en la postergación del partido. “Estábamos obligados a jugar mientras tuviéramos a los jugadores inscriptos y pudiéramos cumplir con la plantilla. Son las reglas del juego y hay que estar. Hoy nos tocó a nosotros, pero mañana le puede tocar a otro club. Si no sería muy difícil suspender muchos partidos. Gracias a Dios tenemos un plantel largo”, dijo el dirigente, horas antes del encuentro.

El reglamento igual no dejaba margen para las dudas: “Los clubes no podrán solicitar la suspensión de partidos por cuestiones vinculadas a la pandemia (Covid-19), salvo que las autoridades gubernamentales impidan la realización del mismo”.

¿Y el riesgo sanitario? Chiófalo profundizó: “Estamos expuestos a los contagios, es una pandemia. Hay que seguir viviendo, no solo en el fútbol, sino en todos los aspectos del trabajo en el país. No hay descensos, entonces está bien que no se suspendan partidos por los contagios. Las decisiones son acertadas”.

Tarde o temprano iba a pasar en medio de una pandemia que no da tregua y que amaga con ponerse peor. La nueva normalidad afecta al fútbol argentino.