Christian Bragarnik prepara la llegada a Ferro para aportar futbolistas e impulsar el regreso a primera

Alejandro Casar González
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Christian Bragarnik, hincha de Vélez desde chico, recorrió el martes las instalaciones de Ferro, su clásico rival. Conoció la cancha principal, la auxiliar y los polideportivos. Su anfitrión fue Daniel Pandolfi, presidente de la institución de Caballito. Y fue la primera "toma de contacto" oficial antes de que se firmen los papeles de un convenio entre el club y el empresario. De no mediar complicaciones, el presupuesto para el fútbol profesional se duplicará. Y la "escudería Bragarnik" aportará jugadores, con el objetivo de conseguir el ascenso que se niega desde hace 21 años.

Pero el altruismo en el fútbol no existe. Así que la pregunta que se hace todo el mundo es cómo recuperará el intermediario el dinero que invierta (algo más de $70 millones en un año). La respuesta es simple: si el equipo consigue éxitos deportivos, el valor de mercado de los futbolistas subirá. Cuando alguno de los jugadores acercados por el empresario sea transferido, Bragarnik se llevará la mayor parte, mientras que a Ferro le quedará algo en concepto de "vidriera".

Dueño de Elche, de España, y con inversiones en la MLS estadounidense y el fútbol de México, el empresario Christian Bragarnik está a punto de firmar un acuerdo de colaboración con Ferro, de la Primera Nacional.
Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo

La última gran transferencia del club fue la de Marcos Acuña, vendido a Racing en julio de 2014, y por la que gracias a las plusvalías y los derechos de formación el club sigue recibiendo dinero que usa para sus gastos corrientes. En las charlas con el empresario, a los dirigentes les quedó claro que su red de contactos es un factor a considerar para colocar futbolistas en otros mercados. Y cobrar por eso.

¿Y qué ocurrirá con los futbolistas que sean 100% de la institución que sean transferidos? En este caso, la ecuación numérica se invertirá: la mayor parte quedará para el club, mientras que el empresario percibirá un porcentaje de la operación. Dos de ellos (Carlos Airala y Matías Ramírez) tienen contrato hasta junio de este año. Si bien hay charlas para sus respectivas renovaciones, todavía no se cristalizaron. En el club hay quienes entienden que si la alianza con el empresario fructifica, los jugadores no querrán irse en busca de otros horizontes. Otro motivo por el que piensan que este paso es hacia adelante. Y no hacia atrás.

¿Por qué Bragarnik y por qué ahora? "No podemos pelear con escarbadientes contra las espadas de las economías provinciales; no podemos seguir compitiendo", se justifica el presidente de Ferro, cuyo presupuesto mensual para la temporada pasada era de $4 millones. La comisión directiva había pensado en ampliarlo para esta temporada. El empresario, dueño de Elche de España y con negocios en el fútbol mexicano, la MLS de Estados Unidos, más aceitados vínculos con la mayoría de los clubes argentinos, parece ser un gran proveedor de talento para equipos de bolsillos vacíos: según el portal Transfermarkt, que compila datos del mercado mundial de transferencias, la empresa ScoreFutbol, del agente argentino, representa a más de 100 futbolistas y entrenadores. Ferro, entonces, tendrá para elegir.

O no tanto, porque el aterrizaje de Bragarnik (de la recorrida también participaron el dueño de la empresa Lyon, indumentaria oficial de Ferro, y otro empresario futbolístico, Uriel Pérez) sería, en principio, con un nuevo cuerpo técnico. Según pudo reconstruir LA NACION, "no se tocará nada" de las inferiores y del fútbol amateur, que seguirán manejadas por el club. "Yo sigo siendo el paladín contra las Sociedades Anónimas Deportivas. Esto no es ni siquiera un gerenciamiento sino, más bien, una ayuda económica", recuerda Pandolfi, el presidente del club. Por la noche, el máximo directivo encabezó una reunión de comisión directiva para explicar los alcances del acuerdo, que se rubricaría en las próximas horas si todas las partes están de acuerdo. Sus pares de la dirigencia lo facultaron para continuar las negociaciones de cara a lograr el "acuerdo de colaboración" con Bragarnik.

Mientras tanto, la secretaría técnica que integran Alejandro Saccardi (hijo del recordado Gerónimo) y Oscar Garré sigue trabajando en las gestiones para el nuevo plantel. Ambos también formaron parte de la recorrida por las instalaciones del club, que conocen de memoria, y hoy tendrán una nueva reunión con el grupo empresario. El viernes se les sumaría Jorge Cordon, el entrenador de la primera división.

Más allá de los nombres que podrían acercarse con este nuevo impulso económico, hinchas y socios del club todavía recuerdan lo que ocurrió con Gustavo Mascardi, el gerenciador-hincha que había jugado en el club y terminó mal. De todas maneras, Gerenciar S.A. (la empresa de Mascardi) no perseguía los mismos objetivos que Scorefútbol. Lo de la primera era un "gerenciamiento completo", que incluía a las divisiones inferiores y el manejo de todo el fútbol del club. Lo de la segunda (Bragarnik) es un "aporte" destinado sólo a la primera división.

Aún así, y ante las versiones periodísticas, un grupo de simpatizantes y allegados al club conformaron un grupo denominado "Socios Autoconvocados del Club Ferro Carril Oeste" y, a través de una carta difundida en redes sociales, pidieron "que se dieran a publicidad" los detalles del contrato a firmar con el empresario. Ante la consulta, el club respondió que "todo será rubricado" en una escribanía, para que no queden detalles librados al azar.