Chivas a liguilla, con lo mínimo

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Ramón Treviño, enviado

ZAPOPAN, Jal., noviembre 22 (EL UNIVERSAL).- El Guadalajara sufrió de más para volver a la Liguilla. Tres años y medio (y cinco torneos) después, las Chivas regresan a la llamada Fiesta Grande, tras derrotar 1-0 al Necaxa.

No fue la forma más brillante, porque ante un cuadro que llegó al estadio Akron a no perder, le costó mucho trabajo y en algún momento fue riesgoso. Pero llegó, lo cumplió, y se da un paso más en busca de la redención.

Tuvieron que pasar 17 fechas para que el Guadalajara mostrara una cara agresiva y dinámica, pero sin claridad ofensiva.

El Necaxa, todos lo sabían, saldría a jugar en su área, a alargar el juego hasta los penaltis y si había oportunidad, atacar y dañar. En la primera parte no se acercó a la cabaña de Raúl Gudiño, y Chivas dejó la tarea en las piernas de Uriel Antuna y la esperanza en un tiro al poste de Gilberto Sepúlveda. Fue lo más cerca que estuvo el chiverío de festejar.

Los Rayos estaban jugando al límite, mucho mano a mano, tan atrás que las coberturas no existían, así que por insistencia el cascarón se rompió con un buen gol de Jesús Angulo (54’).

"El Profe" Cruz soltó a su equipo, pero mucha diferencia no hubo, más allá de un pelotazo en la cara que Passerini le dio a Gudiño.

En el último minuto Malagón se fue al frente, el portero remató y Gudiño sacó un manotazo milagroso, acción llena de dramatismo que no valió, porque antes se marcó fuera de lugar. Y así las Chivas, sin brillo, están en Liguilla. El Necaxa se murió de nada.