Tomás Roncero deja en 'El chiringuito' un discurso épico de madridismo basado en el "complejo del Cid"

Borja González
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Tomás Roncero en el plató de 'El chiringuito de jugones' en el momento de su discurso más épico. (Fuente: Twitter/@elchiringuitotv)
Tomás Roncero en el plató de 'El chiringuito de jugones' en el momento de su discurso más épico. (Fuente: Twitter/@elchiringuitotv)

En ‘El chiringuito de jugones’ se ha vivido un momento que a más de un madridista le pondrá los pelos de punta gracias a un discurso de Tomás Roncero recurriendo al heroismo épico español encarnado en la figura del Cid.

Parece complicado que el periodista se supere en sus arengas madridistas, pero consigue hacerlo sacando todo el sentimiento blanco que tiene dentro. La victoria del Real Madrid ante el Getafe, que le deja a tan sólo 5 puntos del Atlético de Madrid -con dos partidos menos- ha provocado una euforia optimista en Roncero especial, ya que ve capaz al Real Madrid luchar por el título de liga todavía.

La soflama de Roncero es mejor verla que comentarla pero, en resumidas cuentas, deja claro que “esta película ya la ha visto antes” y que “es la historia de nuestras vidas entre madridistas y atléticos”, porque “cuando el Madrid bufa, el Atlético teme”.

Y, de una forma más ventajista, ha sacado a relucir la rueda de prensa de Zidane, ya obsoleta en cuanto a actualidad se refiere, para elogiarle y decir que “pegó un zapatazo en la mesa” y que “ese mensaje lo cogió todo el vestuario”.

Justo después llegaría el momento culmen del discurso: la épica pura y dura. Roncero ha asegurado que el Real Madrid “tiene el complejo del Cid” que, según él, no es ni más ni menos que “cuando parece que está muerto se va a levantar siempre”.

Es un gran discurso el de Roncero, llamando a la remontada, lo que la afición blanca llama “el espíritu de Juanito”, pero al escucharle cualquiera puede pensar que el Atlético de Madrid está pasando por un mal momento por haber visto cortada su racha de ocho partidos ganados de forma consecutiva con el último empate ante el Celta -en el minuto 89-.

Quizás, la de Roncero, es una euforia desmedida.

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