El chileno Roberto Tobar arbitrará la final de la Copa Libertadores

Agencia EFE

Asunción, 12 nov (EFE).- El chileno Roberto Tobar será el árbitro encargado de dirigir la final a partido único de la Copa Libertadores que disputarán el 23 de noviembre en Lima el Flamengo brasileño y el River Plate de Argentina.

Según anunció este martes la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Tobar estará asistido por sus compatriotas Christian Shiemann y Claudio Ríos, mientras que la sala de videoarbitraje (VAR) estará a cargo de Diego Haro.

Tobar cuenta con experiencia en dirigir finales continentales, ya que en la pasada temporada fue el árbitro designado para el partido de ida de la final de la Libertadores entre Boca Juniors y River Plate en el estadio de La Bombonera.

En su currículum también figuran encuentros decisivos a nivel de selecciones, como la final de la Copa América de este mismo año en la que se impuso Brasil por 3-1 a Perú.

Lima acogerá la primera final a partido único de la historia de la Copa Libertadores, después de que la Conmebol decidiese el pasado martes descartar Santiago de Chile, donde estaba previsto que se celebrase el partido, por la crisis social que atraviesa el país.

Tras una reunión de más de seis horas, la organización, los presidentes de los dos clubes y los líderes de las federaciones afectadas aceptaron el traslado de la sede y que se mantuviese la fecha original: el 23 de noviembre.

Las conexiones aéreas de Lima y su localización geográfica en un punto a mitad de camino entre Argentina y Brasil fueron dos de las razones que motivaron la elección de la nueva sede, frente a otras propuestas como Medellín (Colombia).

A pesar de que inicialmente se barajaban dos escenarios diferentes en la capital peruana, finalmente el máximo organismo del fútbol sudamericano optó por el Estadio Monumental de Lima, con un aforo de más de 80.000 butacas.

River Plate disputará su segunda final consecutiva, después de proclamarse campeón en la edición de 2018 ante su eterno rival, Boca Juniors, en una final cuyo partido de vuelta tuvo que disputarse en el Santiago Bernabéu de Madrid como consecuencia de los disturbios violentos registrados en Buenos Aires.

Este año, tras clasificarse como segundo de grupo en la fase de liguilla, el equipo argentino dejó por el camino al Cruzeiro brasileño, el Cerro Porteño paraguayo y, de nuevo, a Boca Juniors, en otro duelo fraticida.

Por su parte, Flamengo tratará de levantar la segunda Copa Libertadores de su historia 38 años después de conquistar el trofeo por primera vez ante el Cabreloa de Chile.

El conjunto brasileño superó las eliminatorias como líder del grupo D y después apeó del torneo al Emelec de Ecuador y a sus compatriotas del Internacional de Porto Alegre y de Gremio. EFE

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