Centenares de tunecinos denuncian en las calles la violencia policial

Agencia EFE
·2  min de lectura

Túnez, 6 feb (EFE) .- Cerca de medio millar de tunecinos volvieron a salir a las calles por tercer sábado consecutivo para reclamar la liberación de los más de mil ciudadanos detenidos en las últimas semanas y denunciar la violencia policial en medio de un impresionante despliegue de las fuerzas de seguridad que trataron de bloquear el acceso al centro de la capital.

Convocados por un total de setenta asociaciones, los manifestantes marcharon hasta la avenida Habib Bourguiba, centro neurálgico de las protestas y que se encuentra a pocos metros del ministerio del Interior. Los presentes enarbolaron multitud de enseñas de diferentes colectivos, desde la bandera del movimiento LGBT, el emblema antifascista o pancartas a favor de la legalización del cannabis.

Una de las principales reivindicaciones de hoy fue la abolición de la ley de estupefacientes, conocida como "ley 52", después de que la justicia condenará la pasada semana a tres jóvenes a treinta años de cárcel por posesión y consumo de marihuana.

"La clase política intenta dividir a la ciudadanía. Hoy es un mosaico tunecino contra la ley 52 y contra el regreso del estado policial porque no puede ser que el sindicato de policías detenga a manifestantes sin una autorización judicial", afirmó a Efe el portavoz del Frente de Liberación de Cannabis, Aymen el Rezgui.

Los protestantes conmemoraron además el asesinato del militante de izquierdas Chokri Belaid, tiroteado ocho años antes en pleno día cuando salía de su domicilio en la capital. Desde entonces, su juicio se ha pospuesto en incontables ocasiones y se ha convertido en un arma política entre quienes acusan y defienden la participación del partido islamista Ennahda, principal actor político tras la revolución y en el Gobierno en aquel momento.

"Conmemoramos el cobarde asesinato de Belaid, un líder que luchó por la democracia, y aprovechamos hoy para exigir la liberación de los detenidos y la disolución del Parlamento. Hay al menos un tercio de los diputados que no deberían estar ahí, son incompetentes y no tienen ningún objetivo más que mantenerse en el poder", aseguró Kamel Djellali, un ingeniero jubilado de ochenta años.

Desde el pasado 14 de enero, fecha que celebra el décimo aniversario del levantamiento popular contra la dictadura de Zine El Abidine Ben Ali, las manifestaciones se suceden en varios puntos del país para reclamar justicia social y mejores condiciones de vida.

En paralelo, el extrarradio de la capital vivió varios enfrentamientos nocturnos entre la policía y grupos de jóvenes que fueron duramente reprimidos y que se saldaron, según la Liga Tunecina de los Derechos Humanos, con cerca de 1.500 personas detenidas, en su mayoría adolescentes y menores.

Las organizaciones de Derechos Humanos denuncian un uso excesivo de la fuerza, arrestos arbitrarios y agresiones físicas contra los detenidos. Asimismo reclaman una investigación independiente sobre la muerte de un joven veinteañero como consecuencia del impacto de un bote de gas lacrimógeno recibido supuestamente durante los disturbios en la región de Kasserine (sur).

(c) Agencia EFE