“Cazadores de estadios”, los que viajan por el mundo para ver partidos y conocer la cultura de los clubes

Olivia Díaz Ugalde
·8  min de lectura
Luciana, una de las promotoras del fenómeno en el país, organiza tours virtuales por la Bombonera.
Luciana, una de las promotoras del fenómeno en el país, organiza tours virtuales por la Bombonera.

Estar donde transcurre la acción. Ser testigos de los abrazos de gol, el canto inmaculado, la pasión aglomerada. Buscar ese detalle que nadie contó. El sandwich del entretiempo y la cerveza post cancha. Encontrar la historia en esa camiseta que todos los fines de semana usa algún hincha, aprender esa canción única que permanece en la mente y contagia las neuronas. Indagar sobre la cultura de las masas, las tradiciones del club, la historia de los clásicos. Habrá museos, suvenires, folletos y fotos. Mucha captura audiovisual, para hacer parte de esa experiencia al usuario.

Ser un groundhopper es un pasatiempo amateur que tiene diferentes inclinaciones. Están quienes lo hacen por pasión y amor por el fútbol, quienes crearon un negocio alrededor, quienes intentan acercar a aquellos que no pueden estar presentes. Pero, ¿qué es ser un groundhopper? El término en inglés –los pioneros fueron neerlandeses– que significa “saltadores de estadios” o “cazadores de canchas”. Se trata de la afición por presenciar in situ la mayor cantidad posible de partidos en distintos estadios del mundo. Existen también los groundspotters, que son los que visitan las instalaciones, pero no asisten a las competencias.

“A mí, el simple hecho de mirar el partido no me llena. Lo que me gusta es la experiencia, y vivirla bien. En Europa hay groundhoppers que en un fin de semana van a tres o cuatro partidos. Ellos no se empapan mucho de la cultura, del lugar, de la identidad del equipo con la ciudad, con su gente. El equipo es un reflejo de la sociedad. Newcastle vs. Sunderland es una rivalidad que tiene un origen en el siglo XV; está muy arraigada y va mucho más allá del juego. Por eso me gusta ir y enterarme de toda esa historia”, explica entusiasmado, desde España, Ignasi Torné, fundador de Ground Hoppers Barcelona.

Mestalla, la casa de Valencia, con sus llamativa forma y sus tres bandejas de tribunas.
Mestalla, la casa de Valencia, con sus llamativa forma y sus tres bandejas de tribunas.

“Los groundhoppers tienen como motivación descubrir, explorar y romper sus récords personales por medio del fútbol. No necesariamente se centran en el nivel técnico del deporte, sino que están más interesados en los componentes del fútbol más allá de los 90 minutos. En inglés existe el concepto «football culture» y consideramos que los groundhoppers son los más grandes exponentes de esto, exploradores de la cultura en el fútbol. Sin importar los colores, lo importante es descubrir y conectarse con personas”, añade Daniel Velásquez, cofundador de Homefans, un sitio del estilo del de Airbnb de experiencias deportivas.

En Europa la actividad está muy desarrollada. Países Bajos, Alemania, Gran Bretaña y España tienen una gran adhesión de los aficionados, dadas las opciones de transporte que permiten viajar a cualquier país con bajo costo. La entrada, en muchos casos, termina siendo un regalo de los fanáticos de los clubes, que al enterarse de la presencia de los groundhoppers se las obsequian. O bien éstos eligen destinos con mucha antelación para conseguir las localidades a buen precio.

“Depende del fixture, de los derbis. También uno encuentra ofertas de pasajes y hace que coincidan con el partido, por más que no sea el más atractivo. Me atrae mucho la cultura de la hinchada. Creo que no es lo mismo la de Celtic que la de Chelsea. Las experiencias son totalmente diferentes. Celtic tiene todo un tinte religioso que lo hace especial, una identidad muy marcada. Estos factores me interesan. Un estadio muy, muy nuevo no me atrae; me interesa más uno del estilo del de Rayo Vallecano. Me parece más auténtico”, cuenta Torné.

El museo de River, inaugurado hace 11 años, es uno de los pocos del fútbol argentino abiertos al público general.
TONY GOMEZ

El español tiene una historia particular con esta actividad. Comenzó armando su página web y sus cuentas de redes sociales por un trabajo práctico para la facultad, y terminó convirtiendo esto en su trabajo. Licenciado en marketing y comunicación, siempre quiso contar aquellas escondidas, y encontró en sus seguidores una adhesión que lo sorprendió. Les responde con experiencias únicas. Su pasión por el fútbol y los estadios lo trajo a la Argentina, precisamente a Rosario, donde sus ganas por conocer el club de origen de Lionel Messi lo llevaron a trabajar en Newell’s Old Boys dos años. Fue una vivencia única, que jamás imaginó.

Conocer los vestuarios es uno de los principales atractivos para los groundhoppers; el palacio Tomás A. Ducó, de Huracán, es de por sí un estupendo escenario para visitar, de mucha
Conocer los vestuarios es uno de los principales atractivos para los groundhoppers; el palacio Tomás A. Ducó, de Huracán, es de por sí un estupendo escenario para visitar, de mucha

Fue la aventura más grande y enriquecedora de mi vida, de locos... Ahí aprendí la filosofía del «atalo con alambre». Llegué a Rosario ya siendo hincha de Newell’s y conseguí trabajo [sigue siendo el community manager del club] y me quedé dos años. Ahí la flashié. A mí me gusta ver la gente. Me gusta que me cuenten historias, ver cómo cada uno vive su equipo, y por qué es hincha de ese equipo. Las pequeñas historias: esto me genera las ganas de viajar. Y esto es algo que el fútbol argentino vive, y el de Rosario, aun más”, cuenta alegre y con un tono argentino, enfatizando sílabas.

Las entradas son uno de los registros que llevan los groundhoppers de sus visitas a estadios.
Las entradas son uno de los registros que llevan los groundhoppers de sus visitas a estadios.

Los groundhoppers tienen sus propios métodos de registrar los estadios visitados: las entradas, una foto, un mapa, una aplicación, un suvenir... Las bufandas y las camisetas, e incluso los gorros pilusos argentinos, son los productos que compran, cualquiera sea la circunstancia. La aplicación más famosa para esta actividad es Futbology, creada por unos neerlandeses con el objetivo de proporcionar información sobre los estadios, conectar a los usuarios y llevar un ranking de cantidad de estadios visitados. Entre los que prefieren pasar al papel los apuntes de sus visitas, los mapas de ciudades tienen señalados los estadios con dibujos a escala, con banderas... No importa el formato: lo que cuenta es señalar y contar. Algunos al principio recurrieron a los mapas –muchas veces pegaban las entradas sobre ellos–, y ahora hacen una combinación entre mapas, entradas y fotos.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Otro involucrado, Diego Castillo, creador de Tour de Clubes y profesor de educación física, cuenta su caso: “Siempre fui fanático del fútbol. Cuando voy a irme de viaje armo mi cronograma de actividades con base en los estadios, y en segundo lugar organizo los puntos turísticos. Mi devoción por ir conociendo canchas empezó en un viaje a Brasil. Recorrí casi todas, haciendo notas, visitando los museos y las instalaciones. Me quedan algunas pendientes; quiero seguir explorando”. Su interés excede el deporte rey. “Intento conocer la estructura del club, cómo destina sus lugares para las actividades sociales, no sólo el fútbol. Me interesa conocer la cultura deportiva de cada club, cómo la muestra al turista y al local. Y así el gusto por conocer empieza a hacerse una bola por completar la grilla y conocer lo máximo posible”, añade.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

En la Argentina hay un solo proveedor de mapas especializados, el sitio deportivo De Taco, que alcanzó a los groundhoppers diseminados por el país. “El mapa de estadios es una reinvención de un póster turístico para raspar que vimos en España; después de investigar descubrimos que existía algo similar en Inglaterra y Estados Unidos. Nuestra meta era diseñar una lámina para que los fanáticos del fútbol pudieran llevar el registro de los estadios argentinos que visitaron siguiendo a sus equipos. Optamos por una producción limitada y coleccionable, para que quien lo comprara tuviera algo único y especial. Vamos a sacar diferentes versiones e incursionar en otros deportes”, explica Verónica Chiatelino, fundadora de De Taco. “Lo que nos sorprendió es que no resultó un simple objeto coleccionable, sino que descubrimos que está lleno de historias y tiene muchísimo valor sentimental”, agrega.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

A Castillo, hincha de Racing, el conocimiento deportivo y su profesión lo llevaron a profundizar. Cada museo que recorrió, cada visita guiada lo llevaron a imaginar un desarrollo, y su actividad tomó un sentido diferente. Castillo dejó de asistir a los escenarios con ojo de turista y pasó a tener uno más bien crítico, para en última instancia potenciar el interés por los estadios argentinos. “Mostraba en mis cuentas las recorridas por los clubes y estaba bueno volcarlo en una cuenta pública para que la audiencia participara y para dar información que me faltó a mí cuando me tocó estar. A partir de mis experiencias di datos de recorridos, horarios, combinaciones, y me gustó la idea de desarrollar este servicio. Además, hago entrevistas en los clubes, los museos. La idea es sumar todos los clubes posibles. En el país conozco la mayoría de los estadios y no todos tienen recorridos turísticos; es una carencia importante. Están, sí, los museos de Boca, River y Estudiantes de La Plata... Yo aspiro a crear, con base en todo lo que falta, un desarrollo para armar tours”, dice ilusionado.

El museo de Boca Juniors fue el primero de clubes de fútbol inaugurado en la Argentina; camisetas, historias, videos, contexto... todo lo que un cazador de estadios necesita para conocer la cultura azul y oro.
Getty Images

Otro caso de la versatilidad de esta afición es el que emprendieron Velásquez y Luke Verbeek en Homefans, sitio de alcance mundial. Diseña paquetes de experiencias, provee anfitriones y conecta a los turistas con los lugareños para que puedan vivir el fútbol como un local. “Se trata de centrarse en la experiencia; en las actividades de antes, durante y después del partido. Y para ello, el componente clave es el hincha local [«local host»], que puede proporcionar el itinerario de las actividades; compartir sus historias, amor y orgullo por su club y su ciudad, y conectarse con los viajeros. Empezamos con viajeros holandeses yendo a Manchester, y luego la empresa tuvo un viraje definitivo: ofrecer los mejores juegos alrededor del mundo con el componente de la experiencia, que son los derbis”, detallan. Entre ellos están el superclásico argentino, Boca vs. River; el Old Firm de Escocia, Celtic vs. Rangers; Real Madrid vs. Barcelona; el derbi Della Madonnina, Inter vs. Milan; el de Belgrado, Crvena Zvezda vs. Partizan. “Siempre tuvimos a la Argentina como el mejor destino para ofrecer, pero de todas las historias el derbi de Casablanca [Raja vs. Wydad] es el más representativo”, destacan.

El museo de Estudiantes de La Plata, con mucho para mostrar.
El museo de Estudiantes de La Plata, con mucho para mostrar.