¿El catenaccio tomó el poder en el fútbol argentino? Caso por caso: solo 8 entrenadores prefieren el juego ofensivo

Ariel Ruya
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A los 64 años, Julio Falcioni aterriza otra vez en Independiente, en reemplazo de Lucas Pusineri, que tiene dos décadas menos. Es un símbolo del estilo pragmático, conservador. Así, construyó una trayectoria exitosa, con tres títulos locales. Miguel Russo nació en el mismo año que el Emperador: en 1956. Como su colega, superó algunas tormentas de la salud y se mantiene vigente. Fue audaz en la Copa Libertadores 2007, con un genial Román y hoy es cuestionado por parecerse, según los detallistas, a algunas decisiones de Gustavo Alfaro, el anterior conductor de Boca. Voces que representan al propio Riquelme.

Se trata de un estilo más precavido, estructurado. Ricardo Zielinski, a los 61, se cruzó en la vida de Estudiantes, que conquistó el mundo con una estirpe que inmortalizó Osvaldo Zubeldía y continuó Carlos Bilardo. Maestros del fútbol, más allá de "la nuestra".

Diego Dabove, un equilibrista, ocupa el lugar que dejó Mariano Soso, joven y atrevido de 39 años; casi nunca pudo imponer su estilo, es verdad, pero la táctica global, desde ahora, será otra en San Lorenzo. Omar De Felippe (58) va a mantener la esencia del Ruso Zielinski en Atlético Tucumán. Platense y Sarmiento, los nuevos privilegiados en el círculo de los 26, llevan la bandera de la solidez, con Juan Manuel Llop y Mario Sciacqua en el timón. La Copa de la Liga Profesional -el nuevo experimento con 13 equipos distribuidos en dos zonas y en el que los cuatro primeros se clasifican para el tramo decisivo- se presenta con una novedad: el regreso de los promedios para futuros torneos.

Tal vez por eso, asumieron -o se mantuvieron- entrenadores más cautelosos, equilibrados. Apenas 8 de 26 pueden considerarse "ofensivos" en el juego de las etiquetas que siempre atrapa al fútbol argentino. Esta vez, los técnicos defensivos ganaron por goleada, mucho antes del pitazo inicial.

En el Independiente profundo volvió el debate: hasta dónde se mantiene el gusto por el paladar negro. En Boca, más allá de otro tipo de rencillas, se potenció ahora la desconfianza por el estilo histórico de Russo. La mayoría son considerados equilibrados, que entienden a la perfección el arte de la defensa y el ataque. Un excelente ejemplo es el Banfield de Javier Sanguinetti, el mejor equipo de la Copa Diego Maradona, que perdió por penales contra Boca en la definición. Es ordenado en la retaguardia y descontracturado, libre, en los metros finales. Luis Zubeldía, de Lanús, se volvió más precavido y Juan Manuel Azconzábal, de Unión y Mauricio Pellegrino, de Vélez, tenían una tradición conservadora, aunque sus últimas expresiones llenaron los ojos. Y se desprotegieron atrás: en todos sus encuentros había una amenaza de gol. para los dos equipos.

El pensamiento de Falcioni se resume así: "Seguramente los entrenadores tenemos distintas maneras de ver el fútbol, todas han ganado y todas han perdido. En mi caso tengo un convencimiento de lo que es el trabajo, que no es ni mejor, ni peor. Yo cometí el error de decir que me gustan los equipos compactos y seguros, ahí me tildaron de técnico defensivo. La verdad es que uno debe adecuar lo que pretende a los jugadores que tiene, a veces cambia el posicionamiento del equipo cinco metros más adelante o atrás. Depende si uno cuenta con un jugador que puede desequilibrar desde el talento individual o si debe apoyarse en lo colectivo, por no tener esa clase de jugador".

El pensamiento de Zielinski se resume así: "Jugar bien al fútbol la mayoría lo interpreta como el tiki-tiki. Para mí, jugar bien al fútbol significa tener que defender bien, darles libertad a los jugadores y en la medida que tengas mejores futbolistas, se podrá tener un vuelo futbolístico diferente". En 1y57 se rinde ante el legado del Narigón, lejos de ser una pose: "En los últimos 30 años es el mejor entrenador que he visto. Aunque muchos lo tilden de defensivo, la selección de 1986 fue la que mejor jugó".

También Dabove abre su manual: "Más allá de la vocación ofensiva o de intentar jugar bien, yo quiero que mis equipos sean incómodos para los rivales. Que cuando les toque jugar con nosotros, que el rival diga: 'puta, encima que juegan bien, son insoportables'. Las características te van llevando de un lado para el otro".

Los fanáticos que se inclina por el juego audaz, perdieron otro intérprete: Hernán Crespo, que luego de consagrarse en la Copa Sudamericana con Defensa y Justicia, renunció y seguramente sea el próximo DT de San Pablo. De todos modos, el Halcón cambia de ropa seguido, pero no de identidad: Pablo De Muner, el hombre de la reserva, va a mantener la misma filosofía. Y el próximo DT, actuará en consecuencia.

Si se hiciera un ranking imaginario de estilos -dependiendo, lógicamente, de múltiples factores-, con los conductores del torneo que empezará el próximo viernes, a las 19.15, con Banfield-Racing, se podría armar en estos tres grandes grupos:

Defensivos

Omar De Felippe (Atlético Tucumán)Eduardo Domínguez (Colón)Ricardo Zielinski (Estudiantes)Julio Falcioni (Independiente)Juan Manuel Llop (Platense)Mario Sciacqua (Sarmiento)

Equilibrados

Javier Sanguinetti (Banfield)Miguel Russo (Boca)Leandro Martini-Mariano Messera (Gimnasia)Sebastián Méndez (Godoy Cruz)Israel Damonte (Huracán)Luis Zubeldía (Lanús)Frank Kudelka (Newell's)Iván Delfino (Patronato)Kily González (Rosario Central)Diego Dabove (San Lorenzo)Juan Manuel Azconzábal (Unión)Mauricio Pellegrino (Vélez)

Ofensivos

Fernando Gago (Aldosivi)Gabriel Milito (Argentinos)Sergio Rondina (Arsenal)Gustavo Coleoni (Central Córdoba)Pablo De Muner (Defensa y Justicia)Juan Antonio Pizzi (Racing)Marcelo Gallardo (River)Alexander Medina (Talleres)

El ejemplo de Gago es todo un símbolo: va a debutar como DT a los 34 años. Pero ya mostró su carnet: "El estilo es difícil de decirlo hoy, voy apenas unos pocos entrenamientos. Sí está claro que me gustan los equipos que juegan bien a la pelota, que buscan la posesión, que son intensos". Mar del Plata será el escenario de esa idea conceptual. Y se inclina por la trayectoria de Luis Enrique. Lo curioso, más allá de que el nuevo torneo será gobernado por los precavidos, es que hay una extensa nómina de entrenadores audaces Sub 50, que marcaron una tendencia en los últimos años y que hoy están en otras ligas o fuera del sistema.

No solo Soso quedó a un costado. Fue, en realidad, el último. Hay otros, que decidieron otros rumbos -más prestigiosos, más sustentables en la economía- o lamentablemente quedaron lejos de la rueda, que suele girar, más o menos, con los mismos de siempre. Hasta se puede formar un equipo de figuras.

Rodolfo Arruabarrena, de 45 años, prefiere dirigir en Pyramids FC, de la Premier League de Egipto. Jorge Almirón (49) afronta el desafío de integrar la Liga de España, al mando de Elche, repleto de argentinos. Gabriel Heinze (42), pensó en la calidad de vida más allá del juego, al instalarse en Atlanta United, de la MLS. Sebastián Beccacece (40) dejó Racing y por ahora no tiene trabajo. Pablo Guede (46) toma nota del fútbol mexicano, en Tijuana. Lucas Bernardi (43) decidió apartarse por un tiempo del ruido de pelota. Guillermo Barros Schelotto (47) fue despedido de Los Angeles Galaxy y sigue de vacaciones. Eduardo Coudet (46) se siente en las nubes en Celta. Hay más: Diego Cocca, Juan Pablo Vojvoda, Rubén Forestello.

Ariel Holan es más grande, tiene 60 y conduce a la Universidad Católica. Hoy, todos ellos, están a un costado de nuestro camino. El fútbol argentino pisa la pelota, le pone un freno a tanto vértigo. Se rearma: de atrás hacia adelante.