Carlos Girón, el talento que vino de la Quebrada de Acapulco

El Universal

CIUDAD DE MÉXICO, enero 13 (EL UNIVERSAL).- Carlos Girón nació en Mexicali, vivió en Ciudad Juárez y perfeccionó su carrera deportiva en la Ciudad de México. Pero donde realmente tuvo su primer contacto con los clavados y le ayudó a pavimentar su carrera fue en la Quebrada de Acapulco.

Girón, quien falleció este lunes, contó la anécdota hace unos años a TV Azteca, en la que recordó cómo empezó en la disciplina que lo llevó a ganar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Moscú 80.

"Me invitaban a sacar dinero (del agua), a sacarle los pesos de plata a los gringos. No sabía nada de inglés, pero me decían como tenía que hablarle a ellos para que arrojará las monedas al mar", dijo a la cadena de televisión.

"Entonces me lanzaba por la moneda y peleaba por ésta contra otros chavitos, era un niño. Tenía que hacerlo rápido, porque si me tardaba la moneda se iba al fondo del mar y era muy difícil sacarla".

Girón no tenía una técnica perfeccionada para hacerlo, pero esos clavados improvisados le ayudaron en un inicio para que cuando llegara a la Ciudad de México, donde entrenó formalmente, depuró su técnica y se convirtiera en deportista en alto rendimiento.

En la charla también reveló que su mudanza a la capital mexicana fue dura, porque tuvo que dejar de convivir con su madre. "Me mudé con mi padre. Fue difícil, porque no tenía contacto con él", dijo en la charla.

El ex clavadista baja californiano falleció el martes por la mañana, luego de batallar con una serie de complicaciones respiratorias y cardíacas. También padecía de la presión arterial

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