Las dos caras de Silvio Romero en Independiente: de la expectativa generada y los “chocolates”, al promedio de gol y la gran cuenta pendiente ante Racing

Diego Mazzei
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Silvio Romero festeja el 1 a 0 de Independiente frente a Boca.
Javier González Toledo / Télam / POOL ARGRA

Dentro del panorama de infortunio que sobrevuela a Independiente de cara al clásico de este sábado ante Racing, por el brote de Covid-19 que afectó a gran parte del plantel profesional y al cuerpo técnico, hay al menos una buena noticia: su capitán y goleador, Silvio Romero, ya está recuperado y listo para volver, después de haber superado la misma enfermedad.

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Con poco más de tres años en el club, Romero se ha erigido en el líder futbolístico de un club que de un tiempo a esta parte ha sufrido una enorme crisis institucional, económica y deportiva de la que aún se desconocen las consecuencias totales.

Goles de Romero en Independiente

Romero llegó al club a principios de 2018, de la mano de Ariel Holan, que había hecho resurgir la esperanza del pueblo rojo con la conquista de la Copa Sudamericana 2017, pero sobre todo con la recuperación de una identidad que parecía perdida. Holan afrontaba esa temporada compromisos de envergadura y tomó el mando a la hora de elegir los refuerzos que deberían darle un salto de calidad. Silvio Romero fue su gran apuesta. Llegó a fines de enero de 2018 desde América, de México, que cedía el 70% de su pase a cambio de 4,5 millones de dólares. Romero, centrodelantero, llegaba como estrella para reforzar una posición que estaba ocupada por uno de los baluartes en la conquista de Holan: Emmanuel Gigliotti.

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“Estoy con muchas ganas. No he parado de entrenar, así que llego listo para jugar y espero que las cosas salgan bien. Es un equipo ofensivo, que crea muchas situaciones”, se entusiasmó el cordobés, de entonces 29 años, que debutó oficialmente con la camiseta de Independiente el 17 de febrero de 2018, en el empate 0 a 0 ante Temperley, por la Superliga. En el primer gran compromiso de la temporada, la Recopa ante Gremio (campeón de la Libertadores), Romero apenas ingresó en el final del partido de vuelta, en Porto Alegre, disputó el alargue y convirtió el penal que le tocó en la serie definitoria que Independiente finalmente perdió.

Silvio Romero arrancó siendo una apuesta de Ariel Holan, pero terminó como capitán y uno de los referentes de Independiente
Prensa Independiente


Silvio Romero arrancó siendo una apuesta de Ariel Holan, pero terminó como capitán y uno de los referentes de Independiente (Prensa Independiente/)

El primer semestre fue muy por debajo de las expectativas, con la excusa de que no estaba bien físicamente. Gigliotti conservó el puesto de centrodelantero y Romero, las veces que compartió titularidad, lo hizo como delantero “por afuera” en el esquema 4-2-3-1 que imponía Holan.

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En agosto de ese año, Romero tuvo su primera alegría: convirtió el gol con el que Independiente venció a Cerezo Osaka, en Tokio, y conquistó la Suruga Bank. Tras la serie de cuartos de final de Copa Libertadores ante River, en la que queda eliminado (Romero anotó el único gol de Independiente en ambos partidos), el cordobés, aun perseguido por una condición física que estaba lejos de la ideal, fue ganando terreno a partir de la mala relación entre Holan (que, claramente, prefería a un delantero de las características de Romero) y Gigliotti, que a fines de ese 2018 agridulce decidió emigrar a México.

Asentado como titular desde comienzos de 2019, la performance de Romero estuvo en consonancia con el ritmo decreciente del rendimiento futbolístico del equipo, primero con Holan y luego con la llegada de Sebastián Beccacece a la dirección técnica. Romero, pese a marcar seguido, pareció siempre en desventaja física con respecto a sus compañeros. Las críticas sobre su estado arreciaron y él se defendió: “No estoy en el nivel que quiero, reconozco que estoy falto de ritmo, pero no para decir que estoy cinco o seis kilos arriba. Se me ve más lento porque hace un mes que no entreno bien. Que se diga que como chocolates por las noches y no me baja la camiseta es una falta de respeto y tiene cierto grado de maldad”.

Pese a la pobre campaña de Independiente, que terminó con la salida de Beccacece a fines de 2019, Romero finalizó como goleador del certamen con 12 tantos (los mismos que Rafael Santos Borré, de River).

Para entonces, primer trimestre de 2020, había llegado Lucas Pusineri como técnico y algo había cambiado: la capitanía, que durante los últimos dos años había estado en manos del arquero Martín Campaña, quedaba en poder de Romero.

Además de un buen promedio de gol, Romero sumaba otro ítem no menos importante: su eficacia a la hora de patear penales (un rubro que le había traído dolores de cabeza a Independiente los últimos años): de los 12 que le ha tocado patear, solo falló 1.

Silvio Romero finalmente será titular luego de haber sido duda debido a una lesión
@Independiente


Silvio Romero finalmente será titular luego de haber sido duda debido a una lesión (@Independiente/)

El 2020, el año maldito del inicio de la pandemia, fue también el de la sangría masiva de futbolistas de Independiente: Campaña, Silva, Sánchez Miño, Cecilio Domínguez, Leandro Fernández, entre otros. Romero tomó la bandera y se convirtió en el referente principal e incluso desechó la posibilidad de ir a Boca, que lo pretendía, para encabezar la reconstrucción futbolística de un plantel golpeado.

Pero la vuelta del fútbol no encontró respuestas positivas en el trabajo de Pusineri y a fin de 2020 dejó su puesto. Julio Falcioni, con su llegada, renovó la confianza en Romero, y con el cambio de esquema el cordobés luce más como un 9 retrasado, asistidor y pensante que como un finalizador.

Silvio Romero en entrevista con la Nacion en enero del 2020.
Mauro Alfieri / archivo


Silvio Romero recuperó protagonismo con la llegada de Falcioni (Mauro Alfieri / archivo/)

Conviven sobre Romero dos miradas diametralmente distintas. La que brindan los fríos números: lleva 37 goles en 91 partidos (un promedio que mejora si se tienen en cuenta los minutos que jugó); y la que deja la percepción de que nunca estuvo físicamente a punto para dar lo mejor. Su mejor versión la encuentra dentro del área: con tiempo y espacio es un definidor letal. Cuando se aleja del arco rival y tiene que combatir con centrales, jugar de espaldas o recibir pelotazos, su capacidad se diluye.

Silvio Romero tendrá este sábado, además, la oportunidad de redimirse: Racing es el único grande al que no le marcó vistiendo la camiseta de Independiente. Y los dos clásicos de Avellaneda que ha disputado (uno, entrando en el segundo tiempo; el otro como titular) terminaron en derrotas.