Canelo Álvarez y Maravilla Martínez vuelven al ring: horario, TV y lo que hay que pagar en dólares para verlos

LA NACION
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El quilmeño Sergio "Maravilla" Martinez, de 45 años, y el mexicano Saúl "Canelo" Álvarez, considerado el mejor boxeador del mundo libra por libra, formarán parte este sábado de dos de los combates más esperados del fin de semana. El argentino, excampeón mundial superwelter y mediano, concretará su segunda pelea desde que retornó al boxeo, hace cuatro meses, con un combate a 10 rounds frente al finlandés Jussi Koivula.

Ninguno de los dos combates podrá verse por televisión en nuestro país. El modo convencional de ver deportes está perdiendo terreno ante los espectáculos por streaming y con la modalidad del pay per view.

"Maravilla" Martínez y "Canelo" Álvarez, en combates dolarizados para la Argentina

La pelea de Martínez se desarrollará sin asistencia de público en el estadio Severino Pinto, en el municipio español de Torrelavega, en Cantabria, España. En principio la cartelera estaba programada para el 5 de diciembre pero por cuestiones técnicas, más el rebrote de coronavirus en Europa, se pasó para hoy.

Fite TV, aplicación digital que produjo hace semanas la exhibición entre "Mike Tyson vs. Roy Jones", difundirá el festival a un costo de 15 dólares por suscripción (alrededor de 1215 pesos al valor oficial, unos 2250 en el "blue"). Será a partir de las 16 horas de nuestro país.

El pugilista argentino, radicado en Madrid, reapareció el 21 de agosto pasado y le ganó por nocaut técnico en el séptimo round al español José Fandiño, también en Torrelavega, pero en el estadio El Malecón.

Martinez, de 45 años, con una campaña de 52 éxitos (29 KO), 3 reveses y 2 empates, se medirá frente a Koivula, de 36 años, y un récord de 24 victorias (9 KO), 7 derrotas y una igualdad. El finés dos veces aspiró al título europeo de los 66,678 kilos y en ambas cayó por puntos (ante los franceses Mohamed Mimoune y Jordy Weiss).

El regreso del campeón mexicano

Con 53 victorias (36 KO, un empate y una derrota) "Canelo" Álvarez, el boxeador más popular desde el retiro de Floyd Mayweather, combatirá por la unificación del título de los supermedianos (AMB y CMB -vacante-) ante el británico Callum Smith, ganador de sus 27 peleas (19 KO).

Álvarez vuelve a los cuadriláteros a poco más de un año de su victoria ante el ruso Sergey Kovalev. No combate desde la velada en noviembre del 2019 donde se impuso con un impactante KO en el 11° round. Ahora, con 76.200 kg, un peso aún elevado para él, se aproxima a su kilaje ideal para los grandes desafíos.

Su rival será Smith, quien es oriundo de Liverpool y también tienen 30 años. Expondrá el cetro de peso supermediano de la AMB que obtuvo en 2018 y ya retuvo dos veces. Además, está en juego el cinturón vacante del CMB.

"Hablar ahora no tiene sentido, cuando suena la campana se ve la realidad y salgo a ganar por cualquier vía. Si hay nocaut que se aproveche. De lo contrario, tengo la experiencia para ganar en los 12 rounds. Ganar por nocaut es espectacular y siempre queremos tomar esa puerta", remarcó Canelo en la conferencia de prensa antes del pesaje.

La pelea contará con una peculiaridad: le ofrecerá a Smith la oportunidad de tomar revancha por la derrota sufrida por su hermano mayor Liam contra Álvarez, en 2016. "Sería bueno vengarse, pero esta pelea será enorme de todas formas. Aquella vez fue difícil de aceptar dado que resultó la primera derrota de Liam. Asimismo, creo que hermano sabía que perdió contra un muy buen peleador. "Canelo" fue enorme ese día", dijo.

Combatirán con público. Con 12.000 espectadores en el Alamodome, de San Antonio (Texas), cuya capacidad para boxeo es de casi 70.000 butacas. La velada se emitirá para la Argentina por la aplicación DAZN, que ofrece una opción mínima de dos dólares para su acceso. Un valor bastante menor en comparación con el combate de "Maravilla": 162 pesos al dólar oficial y 300 en el "blue".

El mayor alcance y la popularidad del combate de Canelo Álvarez permite un acceso más popular, mientras que el combate del argentino, lejos de la atracción internacional, elevó su costo para no perder rentabilidad.