Cambiar para que nada cambie: el momento crítico de Independiente tras salir de la Copa Sudamericana

Rodolfo Chisleanschi
lanacion.com

Cambió el director técnico, aparecieron algunas caras nuevas en el plantel, se modificó la línea de juego, se afirma que mejoró el ánimo general del grupo. Pero en el fondo, todo continúa más o menos igual que en el último año y medio en el universo Independiente: en instancias decisivas que implican el ser o no ser, el equipo flaquea, falla en los detalles, acumula contrariedades y termina tropezando, enredado en esa medianía de la que no logra escapar.

El ciclo Beccacece, que se había iniciado con una angustiosa clasificación a cuartos de final de la Copa Sudamericana ante Universidad Católica de Ecuador, sumó su primera mancha apenas un par de semanas después en el mismo escenario del estadio Atahualpa. Independiente del Valle completó su particular trilogía ante los clubes más laureados de la Argentina -ya había eliminado a Boca y River en las Libertadores 2016 y 2018- cumpliendo a rajatabla lo que indican los libros: marcar un gol de visitante y esperar que la altitud de Quito haga sentir sus efectos en el rival para asestar el golpe del nocaut.

"Nos duele porque teníamos mucha ilusión", deslizó el capitán Martín Campaña durante la conferencia de prensa postpartido. Son exactamente las mismas palabras que utilizó luego de la caída ante Argentinos Juniors en primera ronda de la Copa de la Superliga en abril pasado. Y muy semejantes a las pronunciadas en ocasiones anteriores.

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