Córdoba Open. Guido Pella: una despedida rápida y sorpresiva

Agustín Monguillot
lanacion.com

CÓRDOBA.- Estaba todo encaminado para que Guido Pella tuviera una noche tranquila. El segundo preclasificado del Córdoba Open tuvo todo a su merced: sacó para partido ante un rival que estaba obnubilado de la frustración. Pero su irregularidad fue su peor enemiga y la mayor responsable de un adiós tempranero del torneo. El bahiense cayó ante el francés Corentin Moutet por 7-6 (4) y 5-7 y 6-3 en casi 3 horas y, de esta forma, quedan tres argentinos en carrera: Diego Schwartzman, Juan Ignacio Londero y Pedro Cachin.

Sólido desde el fondo, Pella, que el año pasado llegó a los cuartos de final de Wimbledon, quebró de entrada pero careció de regularidad en los golpes. Pella tuvo su oportunidad de cerrar el primer parcial cuando se puso 5-3 con su saque. Otra vez, Moutet igualó con un tenis interesante, con un revés paralelo letal y algunos toques.

No era lo que podría llamarse un rival accesible. Moutet, de 20 años, es uno de los apellidos para tener en cuenta esta temporada. El zurdo llegó a su primera final de ATP en Doha. No sólo el presente era una señal de alerta para el bahiense, sino también el pasado. Si bien estaban igualados en los mano a mano, el francés lo sorprendió en la segunda ronda del último Roland Garros por 6-3, 6-1, 2-6 y 7-5.

Los dos breaks dilapidados hacían imaginar un desenlace desfavorable cuando fueron al tie break. Ni hablar cuando Moutet se adelantó 4-2. En el momento de mayor tensión fue cuando Pella sacó lo mejor de sí mismo. No sólo se mantuvo en partido, sino que le metió más pimienta a sus golpes y jugó más cerca de las líneas. Moutet flaqueó en ese momento clave y Pella metió cinco puntos consecutivos que le permitieron llevarse el primer set.

Tres argentinos verán acción esta tarde. Desde las 19 horas, habrá duelo de compatriotas entre Juan Ignacio Londero (8°), el campeón defensor del torneo, y Pedro Cachín. A continuación, Diego Schwartzman debuta como máximo favorito del torneo ante el español Jaume Munar.

Los papeles se invirtieron en el segundo parcial. Moutet se puso 4-0 de un tirón y parecía confiado y encaminado para igualar el trámite. Otra vez, la mentalidad de Pella lo mantuvo en partido a la par que el francés se desquició con sus propios errores. Tres quiebres consecutivos y Moutet desquitandose con la faja de la red, a la par que fue silbado por el poco público en las tribunas.

Pella tenía servido para cerrar el partido, pero estuvo nuevamente impreciso con el saque. De la nada, Moutet se encontró con un regalo, recuperó el quiebre y se descargó con un "¡Vamos!" bien clarito en castellano para que le quedara bien claro a todos. Era la mano que necesitaba el galo para acomodar las ideas y cargar sobre el argentino para ganar el parcial por 7-5 y forzar un tercer set. Eran las 23.14 de la noche y más de uno suspiró cuando vio el festejo del showman francés.

En el definitivo, Moutet confirmó su buen momento y le rompió el saque en el cuarto game a Pella. El bahiense suele esconder sus emociones, pero impotencia lo superó. Cuando vio que su revés cruzado salió ancho, desmembró la raqueta de un solo golpe contra el polvo de ladrillo. Moutet hizo los deberes, selló el triunfo y se quedó con un partido cambiante de principio a fin. Se enfrentará al eslovaco Andrej Martin en la próxima ronda. Para Pella fue un adiós tan impensado que difícilmente se olvide de este partido por un buen tiempo.

Qué leer a continuación